Crónica Shöck y Brutus Daughters en Madrid

La noche del 23 de abril será recordada por el retorno de Brutus Daughters a Madrid acompañados por Shöck en un concierto punk inigualable

El pasado 23 de abril tuvimos la suerte de disfrutar de una de las noches más cañeras de los últimos meses.

Las madrileñas Brutus Daugthers retomaban un concierto de esos que la pandemia hizo cancelar y lo hacían acompañados por la banda afincada en Bilbao Shöck.

Cartel Shock Brutus Daugthers
El lugar elegido, la emblemática sala Gruta 77, cuyo escenario siempre ha acogido como se merece a lo mejor del rock el underground del panorama.
Como si la pandemia no hubiera existido, una sala bastante llena de gente con ganas de pasarlo bien, con los horarios siempre apurando los límites.

Shöck:

Aunque la apertura de puertas era a las las nueve y media, el concierto no empezó hasta pasadas las diez y media largas con la banda de punk rock Shöck.
El cuarteto formado por Vitxo al bajo, Ritxi a la batería, Nando a la guitarra y Micky a la voz ya habían conquistado hacia unas semanas a quienes estuvieron en el Marea Rock en Murcia. Y es que son una maquina perfecta de hacer punk rock, con rabia, contundencia y sin tregua.

Micky Shock

Así arrancó la noche con No son para mi, uno de los singles de su segundo trabajo Alta Traición, demostrando una complicidad con un público cada vez más numeroso y entregado.
Después vinieron No hay paz, la tumba donde Micky demostró la potencia de voz que tiene y que aporta singularidad a la banda.
Como si de un expreso se tratara, los temas fueron pasando a una velocidad vertiginosa, No funciona donde Micky nos fue invitando a cantar a quienes nos agolpábamos en las primeras filas, la reivindicativa Holocausto y Un mar de nombres dieron paso a una de las canciones más intensas de la noche, Es terrorismo donde se reivindicó a todas esas mujeres que están viviendo el infierno de la violencia de género.

Vitxo Shock
Vitxo nos recordaba que aquí en Madrid como allá en Bilbao tenemos en común una clase política nefasta y nos invitaba a no caer en La trampa, de pronto los riff de Nando nos anunciaban que llegaba Un paso al frente, tema contra el maltrato animal y con esa magnifica compenetración entre bajo y batería llegaba lluvia negra sobre la destrucción de Hiroshima.
Llegó entonces la canción en homenaje al artista y militante anarquista Shum el artista de las manos rotas y la versión de la banda Blitz Razors in the night, una impecable versión que causó furor entre la vieja escuela allí congregada.

Nando Shock
Ya se iba acercando el final y con sexta extinción comenzaron a aparecer los esperados pogos, que continuaron con Alta Traición poniendo la sala en plena ebullición.
Cerraban con Juntx otra vez y la fábrica de lxs suicidas, pero la velocidad a la que fue el concierto y el ambiente encendido que había en el gruta hizo que como bis volviera a sonar No son para mi, para deleite del público y de quienes entraron más tarde al concierto.

Brutus Daughters:

Todo un reto tenían por delante las madrileñas Brutus Daugthers,tras una apertura así de intensa, aún así cerca de la medianoche la banda madrileña salió a comerse el escenario y reencontrarse con su publico.

La propuesta de esta veterana banda es de estas que te apetece disfrutar, un punk folk cargado de mala baba, donde melodías y rabia se entremezclan, pero me faltó un poco de compenetración, de interacción hacia un público entregado.

Así, rozando la media noche llegaban con No Battle con la que arrancaron el show y sigue soñando.
Llegaba el turno de Carretera, donde las gaitas de Xipla nos llevaron a una de las canciones que más calientan al público, con un estribillo pegadizo que permite cantar a gritos.

Brutus Daugthers 1
Fueron avanzando los temas sin pausa como debe ser en un concierto de estas características, y de pronto apareció la melódica intro de y mientras tanto, donde los violines de Lorena se entremezclan con con la base de Rebe a la batería y de Miki al bajo ponen de manifiesto el potencial de esta banda. A estas alturas, el ambiente de la sala ya estaba entregado hasta el tuétano con el concierto.
Presentaron la cerveza artesanal que han sacado junto a Cervezas Patanel invitándonos a brindar con Six Beers, un tema al más puro estilo Dropckick Murphys.

Brutus Daugthers 2
Ya avanzada su actuación siguieron cortes como Su Fraude, la Plaga, hasta que llegó el riff de Ciudad de las alturas a manos de Pablo, todo un homenaje a su Madrid natal.
Tras ello aún nos esperaban Brazen, uno de los temas más festivaleros de la noche.
Fueron acercándose al final de la noche con Barrios Mestizos, Guinnes Girls y la noche acabó con la emblemática La hermandad de la costa.

Tras esta noche queda claro que el punk no está muerto, y que, mientras bandas como Shöck y Brutus Daughters sigan pisando escenarios, quedan muchas noches memorables para el género.