Crónica: Sucidal Tendencies y Fuckop Family en el Garaje Beat Club de Murcia

Tras dos años donde la sequía en cuanto a espectáculos musicales importantes a nivel de bandas internacionales en la Región ha sido notoria, este pasado miércoles 18 de mayo de 2022 se presentaba como un acontecimiento de obligatoria presencia. La oportunidad de ver a una banda con 41 años de historia y trayectoria como los angelinos Suicidal Tendencies no sucede muy a menudo y al calor de una sala mucho menos.

La gente consciente de que efectivamente sería un hecho singular y sin precedentes colgó el cartel de No Hay Billetes para llenar a reventar la Sala Garaje Beat Club de Murcia.

Desde muy temprano y a pesar de que la banda invitada que ejerció como telonera no comenzó su actuación hasta las 20.50 horas de la tarde la marea humana se congregó en los aledaños de la sala caldeando el ambiente y poniendo de manifiesto que lo que sucedería unas horas después no iba a ser ninguna broma.

Los alicantinos Fuckop Family ,una banda nacional con también más de 20 años de trayectoria fueron los encargados de abrir fuego con un recinto que ya presentaba una afluencia más que notable. Su mezcla de estilos que te llevan desde el Hardcore al Ska, el Metal o el Reggae nos ofrecieron un potente directo que como punto de partida de la noche fue bastante de agradecer.

Fotos: Zoe Lilith

Un show corto pero sobrio ayudados de un sonido bastante adecuado y a pesar de cambios de última hora en la formación porque uno de sus vocalistas (Ganga) estaba enfermo y fue sustituido en sus partes a medias entre el bajista Ricky Menor y el otro vocalista Abadía. Mucho mérito para estos tipos que a pesar de alguna que otra adversidad lo dieron todo encima del escenario.

Un par de minutos por encima de las 10 de la noche salieron a escena los angelinos Suicidal Tendencies con una sala completamente llena a rebosar.

Aunque de la formación clásica de la banda solo queda su alma mater y fundador de la misma el vocalista y con casi ya 60 años a sus espaldas Mike Muir, es un tipo que ha sabido siempre rodearse de músicos muy solventes (recordemos que por el grupo han pasado leyendas como Robert Trujillo, Dave Lombardo o Jimmy DeGrasso). El caso es que la banda no se ha resentido en cuanto a energía y profesionalidad en el escenario pese al ir y venir de músicos con el paso del tiempo.

Fotos: Zoe Lilith

Con los primeros acordes del clásico You can’t Bring me Down que abre su álbum más exitoso Lights, Camera and Revolution y con esa intro que va de menos a más se puso en marcha un show donde el caos de desató desde el primer instante. La marea humana que se agolpaba en las primeras filas se puso literalmente patas arriba. Cervezas volando por los aires, pogos y moshers continuos y una banda dando esa ración de Hardcore Metal que todos tanto necesitábamos.

Fotos: Zoe Lilith

Desde el primer momento la banda demostró que no venía a pasearse por la sala sino a darlo todo como siempre. Un setlist repasando toda su larga trayectoria plagado de los hits que todo el público conocía y coreaba con los puños en alto. Así sonaron Two side Politics, Freedumb, Institutionalized, la coreadísima Send me Your Money o el himno que volvió de nuevo a desatar al personal War Inside My Head.

Fotos: Zoe Lilith

Cabe decir que el sonido no era del todo nítido y sí algo embarullado por momentos pero en ningún instante consiguió deslucir una noche que iba sobrada de emociones fuertes.
Más balas en el cargador con Lovely, Possesed to Skate, I saw your Mommy o Subliminal donde Muir y los suyos iban dando cera a penas sin descanso con las parrafadas típicas del vocalista entre canción y canción.

Los guitarristas Ben Weinman y Dean Pleasants (de este último era su cumpleaños y un fan fue invitado a subir a cantarle la cancioncita de rigor en castellano) no pararon ni un momento de arengar al público y de disparar riffs y brillantes solos de sus guitarras. En cuanto a la sección rítmica muy destacada la labor del batería Brandon Petzborn y un Ty Trujillo (hijo de Robert Trujillo) al que probablemente se le pida un poco más de actitud en escena pese a que solo tenga 17 años de edad.

Fotos: Zoe Lilith

El final del concierto lo compusieron la funky Cyco Vision, esa otra maravilla sonora llamada How I Will Laugh Tomorrow y para cerrar una alargada versión de Pledge your Alligance con todo el respetable sin parar de corear «ST».

Unos noventa minutos de show que para muchos de nosotros se nos hicieron cortísimos y que dejaban cientos de rostros satisfechos a nuestro alrededor por haber vivido una noche que se me antoja histórica en el Garaje Beat Club de Murcia.

Se avecinan emociones fuertes los próximos meses en el circuito de salas y grandes recintos de todo el país porque el Rock y el Metal han vuelto con fuerza de la mano que los sustenta, el público y sus fans.