Gatoperro es uno de estos músicos a caballo entre el rock y el folk, pero con un sonido único e inconfundible. Aprovechamos su visita a Madrid para conocer más sobre su último trabajo Al Norte del Norte.

-Buenas tardes, lo primero de todo, muchas gracias por concedernos está entrevista, ¿Cómo estás?

Bien, estoy en un buen momento personal, me fui a vivir a Asturias hace un par de años, antes vivía en Madrid, de ahí a Málaga y ahora me he ido a vivir al campo, que es algo que nunca había probado, después de vivir en ciudades grandes y ha sido un cambio muy grande, de mirarse para adentro y de contactar con la naturaleza.

Tengo 47 años, aunque estoy hecho un chaval, igual necesitaba eso, parar un poco ya la máquina. Ya veremos si la arrancamos o me quedó aquí.

-Hoy vienes a presentar tu nuevo trabajo Al norte del norte ¿Que se esconde tras tan poético título?

Un poco tiene que ver con lo que te estaba comentando, soy de Valladolid, estaba en el sur y me he ido al norte, más al norte de lo que había vivido antes.

Pero sobre todo tiene que ver con ir más allá de lo que has sido, en un sentido vital, de ir más allá de lo que había sido tu norte o tu frontera y llevar esa frontera más allá.También es un juego con una autorreferencia a una canción que yo tengo publicada en un disco que se llama Ríen los Dioses y que se llamaba Al Sur del Sur, una canción que escribí cuando me fui a vivir a Málaga, precisamente.

Ahora que me he ido justo a la otra punta, Al Norte del Norte como que tenía sentido, es un disco que lo he grabado en Asturias. Está mezclado por un asturiano, como es Paco Loco, como que todo iba a las mismas coordenadas.

A un disco tienes que ponerle un título y no es más que un título. Me parecía que Al Norte del Norte sonaba guay.

Este cambio, este viaje, lo más importante es el cambio de vida, vivir con un poco más de calma, sosiego, mirando un poco más hacia adentro. Aunque es un disco que tiene como un punto folky, de rollo al country americano, no es un disco que, a nivel de letras, sea muy campestre.

Reseña: Al norte del norte el nuevo trabajo de Gatoperro

-Me decías que el sonido sigue siendo más tuyo, que no tiene nada tanto que ver con Asturias. El sonido sobre todo ha cambiado mucho con respecto al anterior trabajo. Se notaba más crudo, más visceral.

No creo que haya mucho de Asturias, a lo mejor en próximos discos sí que habrá más, una inspiración más campestre, pero en este no veo que tanto. Yo creo que es un disco que todavía bebe un poco más de todo el proceso mío de los últimos años.

Yo creo que también un poco por la experiencia que era ese momento post-pandemia y demás.

Ha sido un disco hecho con un ritmo muy humano, con esa tranquilidad, de una manera muy artesanal.

-¿Cómo has vivido el proceso creativo entre un disco y otro? ¿Cómo ha sido la diferencia?

Ha sido muy diferente en el sentido de que el anterior disco, efectivamente, fue el primero después de cinco años, después de todo lo que pasó con la pandemia y demás. Ese disco me costó mucho, porque una vez que paras la máquina cuesta mucho arrancar otra vez.
En cambio este, gracias a que finalmente conseguí sacar el otro, ha venido todo más rodado. Además es un disco que he ido haciendo durante el año muy tranquilamente, iba grabando canciones según iba escribiendo, iba al estudio ACME de Avilés, donde lo he grabado con Miguel Herrero y grabábamos una canción o dos, no volvía a ir en un par de meses, y grabábamos otra canción. Ha sido un disco hecho con un ritmo muy humano, con esa tranquilidad, de una manera muy artesanal. Así que el proceso creativo ha sido muy fácil de llevar, muy llevadero.

Cuando estás con gente que tiene cientos de discos grabados o mezclados o masterizados, sabes que no te vas a equivocar por mucho, a mí eso me da mucha seguridad.

-En este trabajo las mezclas, han ido de la mano de Paco Loco, también un buen astur, y también el máster ha ido por parte de Dennis Blackman,¿Qué buscabas en estos grandes maestros, en cuanto al sonido?

Tanto con Paco, que ya mezcló el disco anterior, como con Dennis, que masterizó dos discos míos, en el 2018 y 2019, ya había trabajado, lo que busco, como todo el mundo, son resultados.

Quiero que me ayuden a que lo que tengo en la cabeza, suene en el disco, a como yo me imagino o lo oigo en mi cabeza. Me gusta mucho la manera de encarar de Paco el proceso de la mezcla, me lo pasé muy bien trabajando con él. Con Miguel Herrero, que no lo has mencionado, pero que también grabé el disco anterior, he repetido, porque también estamos llegando a un sitio muy bueno a nivel creativo, que es en el estudio donde grabo y tal.
Y luego, cuando tenemos ya la mezcla, se lo mandamos a Dennis, que sabemos que no hay fallo, siempre hemos quedado muy impresionados con su trabajo, es un tío que es una leyenda, empezó masterizando discos en los años 60 en Londres, ha masterizado discos de Eric Clapton, Jimi Hendrix, Madness.

Cuando estás con gente que tiene cientos de discos grabados o mezclados o masterizados, sabes que no te vas a equivocar por mucho, a mí eso me da mucha seguridad. Si a estos tres les parece bien, a mí también me tiene que parecer bien, porque si hubiera algún fallo gordo, o una canción que fuera realmente muy mala, o un arreglo súper feo, alguien me lo diría.

Lo que me aportan es, sobre todo, seguridad.

El sonido es verdad que evoca aromas a Dylan, a Palmer, entre otros muchos, lo que le da un aire un poco atemporal, es un disco que no se ha ligado a un momento concreto, sino que perdura en el tiempo.
-¿Ha habido influencias buscadas o ha sido algo fluido?

No, las influencias no las buscas, te encuentran. De alguna manera, al final lo que has escuchado y lo que te gusta se acaba notando en tus canciones, pero no las buscamos, a veces intentamos que no se nos noten, para que no sea algo evidente.

En este disco no he querido evitar tanto las comparaciones, que si hay una canción como Nuestras Medallas, que tiene un aire muy dylaniano, guitarra, voz y armónica prácticamente el tema, pues podría decir, para que no haga tanta referencia a Dylan, en vez de una armónica voy a meter un órgano, que también hay un órgano en la canción, pero esto quiere decir que he mostrado mis influencias sin prejuicios, pues sí, este tema suena muy a The Band y no me importa irle, a mucha honra.

Mientras me digan que suena a The Band y no a Bad Bunny, todo va bien.

 

la existencia, por su propia naturaleza, es una bicha muy cabrona

-Desgranando un poco el disco, uno de los temas que más me ha gustado es Gracias, me parece curioso, una letra que parece ironizar con la vida y que rechaza el pensamiento positivista que tenemos hoy en día en el mundo. ¿Es necesario cantar la realidad aunque no sea bonita? ¿Debemos estar agradecidos a lo malo que vivimos?

No sé si agradecidos, pero sí que, y es un tema que no es irónico, pero sí que de alguna manera quiere dignificar los malos momentos, no por ninguna romantización del fracaso ni nada, sino porque forman parte también de la vida, no solo para aprender, pues siempre se dice que hay días que ganas y hay días que aprendes y todo eso, no solo por eso, porque las hostias de la vida sean didácticas, sino porque también tienen su lugar en el mundo, en el universo hay la antimateria y la materia, pues también lo malo de la vida tiene que estar ahí y aparte de aprender, hay que convivir con ello.

Porque la existencia, por su propia naturaleza, es una bicha muy cabrona, es decir, nacemos, pero luego envejeces, sabes que te vas a morir, en cualquier caso, aunque no sepas cuándo, es una película que acaba mal. Entonces no hay ironía, lo que hay es aceptación e incluso una reivindicación, pero no de la épica de la derrota, sino de que tienen su razón de ser también los momentos oscuros, los momentos dolorosos de la vida y tienen que estar ahí.

-Uno de los temas más rockeros es La mano del diablo, hay que reconocer que me ha gustado un montón, y es un tema que es un poco inconformista, un poco que no se sacia con nada, un poco rebelde, me gustaría saber, aparte de la música, ¿qué otras cosas le gusta hacer a tus manos? ¿Qué otras cosas me gusta hacer, aparte de música?

Muchas cosas, incluso le gusta hacer cosas con otras personas y todo, pero bueno, me gusta cocinar, me gusta dibujar, me gusta leer y con las manos sostengo el libro, me gusta viajar y me gusta conducir y conduzco con las manos.

Con las manos me gusta hacer todo lo que se pueda y me brinde satisfacción y lujuria.


-También me gusta mucho la referencia poética que has metido a Oscar Aguado en la canción El Negro que escribió la Biblia. Ahora que hemos tenido la visita del Papa, hemos tenido un auge del fanatismo religioso, ¿qué opinas de cómo está el mundo en estos tiempos?

Joder, ¿qué te voy a contar? Bueno, que el mundo va mal, pero yo ya lo dije, yo lo vi venir de lejos, no, es broma, es una pregunta difícil, pero no sé, se está convirtiendo en un mundo un poco triste para mí, un poco deshumanizado y lo que me parece como más triste, más doloroso es que lo sabemos, pero no sabemos cómo parar ese proceso, incluso en nuestra propia vida y con nuestra gente más cercana, como que de alguna manera nos estamos todos separando poco a poco y lo sabemos, pero no podemos revertir ese proceso, eso es lo que me parece más triste de esta época, es como sabemos que estamos mal, pero no encontramos el camino para ponernos bien.

-El tema que cierra el disco, vulgar, para mí me parece que es un tema emotivo, que tiene un poco tintes crudos, melancólicos, en esta decadencia social que estábamos hablando, es difícil sobrevivir en un mundo vulgar.

No, no si lo aceptas, quiero decir, esa canción en realidad no tiene una mirada tan oscura como tú lo pintas, habla un poco de que la tierra es vulgar y que el cielo es vulgar, entonces, de no vivir con miedo, ni con arrepentimiento, porque de todos modos, lo que hagas aquí, dice que el cielo es un lugar aburrido, donde nunca pasa nada, que no vivir de acuerdo a las normas que te marquen, sino a tu propio sentir, en el sentido de que no hay un cielo después esperándote ni un infierno, ni nada, que digamos que en el propio vuelo de la tierra hacia el cielo, está lo más sabroso de la vida, que es vivirla y ya está, vivirla sin mirar atrás y sin mirar a dónde te vas, vivir en el presente, vivir en el ahora.

Entonces, no la veo tan dura, hay un positivismo, aunque sea un poco soterrado hay gente que también me ha dicho que es una canción que le pone muy triste, vamos que sí que debe tener algo de eso, creo que se compensa también con la música, que es muy mullida, tiene una melancolía, pero muy aristocrática, muy bien peinada, la gravedad de la letra la equilibra, aparte de la instrumentación, que es maravillosa.

No es un mensaje pesimista, no es un mensaje negativo, es un mensaje, es verdad que la tierra, la realidad es la que es, no es una tierra preciosa, no es una tierra perfecta, pero es que tampoco sabemos lo que nos espera, si va a ser perfecto o maravilloso, hay que saber buscar vivir la vida en la realidad que tenemos.


-Dentro de poco tienes conciertos y fechas, este disco lo bueno que tiene es que da pie a defenderlo tanto en acústico como en eléctrico, ¿Cuándo podremos verte en concierto?, ¿qué fechas tenemos por ahí previstas? y ¿en qué formato te sentirías más cómodo para defender al Norte del Norte?

En cualquier formato, la verdad que me siento cómodo tanto tocando solo, como tocando dúo, trío, así como acústico, eléctrico y también con la banda me gusta, estamos en todos los formatos, como el disco ha salido ahora a finales de mayo y ya se nos ha echado un poco el verano encima.

En Madrid haremos la presentación en otoño, ahora en verano voy a estar más que nada tocando por el circuito de Asturias, estoy como metiendo la cabeza y muy contento porque hay un circuito muy guapo, rockero y lo que hago está interesando, de momento estoy centrado en eso y ya a partir de otoño estaremos haciendo más presentaciones.

Cada concierto que hago a partir de que sale un disco para mí es una presentación, ese concepto que llevas invitados y toda esa parafernalia, a mí me parece un poco como una fiesta de cumpleaños que te haces a ti mismo. Cualquier concierto que haga, tanto en un garito pequeño como en una sala más grande es una presentación el disco, sobre todo si estoy tocando en una ciudad o en un sitio donde no he tocado antes, no me planteo tanto las cosas de manera tan cuadriculada como antes, que a sacar un disco y tenías que tener una gira programada ya seguido.

Voy haciendo conciertos según me va llamando la gente que le interesa lo que hago y quieren que toque, no sé lo que va a pasar. Es como lo del formato, supongo que seguiré haciendo más conciertos en dúo y en trío porque normalmente los números no cuadran, a lo mejor dentro de un mes me escribe alguien y dice que quiere que monte la banda, que quiere hacer 6 u 8 conciertos en España, Francia y México, pues yo encantado, mientras haya pasta para que luego volvamos a casa y paguemos nuestras facturas también los músicos, pues todo bien.

-Muchísimas gracias por este tiempo que hemos compartido y quería decirte si quieres dejar un saludo o algunas palabras a los lectores de la revista de Rock Culture, que es el momento, que aproveches.

Sí, por supuesto, un saludo para todos vuestros lectores y que te agradezco mucho a ti, siempre he tenido muy buena relación con la prensa, pero valoro especialmente los medios más independientes que actúan de una manera más, desde los márgenes.

Es importantísimo que existáis y creo que incluso sois unos pequeños héroes por hacer lo que hacéis, sobre todo por ocuparos de propuestas que a lo mejor a veces están al margen de las modas y que pasan un poco por debajo del radar de otros medios y de la mayoría de las personas, así que nada, muchas gracias.