Crónica y Fotos: Maratón de metal extremo en el Extreme Core Fest 2019

Festival underground con vocación internacional que basa su cartel en diversos estilos dentro del metal extremo.

La tercera edición del Extreme Core Fest, un festival underground con vocación internacional que basa su cartel en diversos estilos dentro del metal extremo, tuvo lugar, por segundo año consecutivo en la sala Garaje Beat Club de Murcia, el sábado 16 de febrero de 2019.

Una jornada maratoniana con 9 bandas que tendría el honor de abrir Cockoroch, la banda murciana de Slam capitaneada por Carlos García, más conocido por Achokarlos, excelso guitarrista de sobras conocido en la escena metal. El año pasado fueron el cierre de la segunda edición y este año les tocaba enfrentar la difícil tarea de empezar fuerte a una hora tan temprana como las 19:20 hrs. En este proyecto que ya va por el segundo disco, titulado Vegecide, Carlos se descuelga la guitarra y micro en mano da rienda suelta a sus gustos musicales más divertidos y estrafalarios en forma de Slam con mucho gorrineo. El concepto de la banda lo completa una estética gamberra personificada en la imagen de Carlos usando una máscara de cerdo, camiseta blanca infantil donde la palabra Death Metal acompaña el logo de un arcoíris, y un tutú color rosa que deja al aire las tatuadas y peludas piernas de Carlos con unas rodilleras y botas al más puro estilo steampunk.

Por cierto, a una de las botas, que debía tener más años que su dueño, se le acabó desprendiendo la suela y tuvieron que hacerle un apaño con cinta de precintar. Los comentarios humorísticos tanto en este momentazo como en el resto del concierto fueron también parte del show de un Carlos que lo dio todo durante su actuación y el resto de la noche (vídeo). En Cockoroch, sus compañeros de farra y responsables de la parte instrumental son Jacob Cámara, vocalista de Vendetta Fucking Metal, al bajo y ataviado con un pasamontañas de lana verde fosforito lleno de ojos que le confieren una imagen también muy friki. Lorena Frantic a cargo de la guitarra, compañera de Carlos también en el dúo de Metal Dubstep Robot Porn, con el que también acaban de sacar un nuevo trabajo y esperamos verlos de nuevo encima de los escenarios. Y por último, tras varios conciertos tirando de bases rítmicas pregrabadas, se estrenó un nuevo miembro a la batería, al cual no tenemos el gusto de conocer de ninguna otra formación, pero que fue bautizado como “Batería Persona”.

Nos deleitaron con algunas de sus habituales tonadillas con títulos que versan sobre el mundo vegetal, como Vegetables Have Feelings, Veggie Food Without Plants o Goregreen, la cual da título a su primer álbum. De Vegecide pudimos gozarlo con I’m a Pig, con la que abrieron el recital, Stay Bree! (vídeo), o Circle Pig. En resumen, una ensalada de entrante para el festival que bien podía haber sido un plato principal por la contundencia de los ingredientes y la presentación del plato.

Tras un inicio de tal intensidad festiva, a las 20:20 hrs. los cuerpos presentes ya habían hecho calentamiento de sobra para la dosis de Hardcore y zapatilla que nos suministraron los belgas Our Hate. Nos presentaron su álbum titulado Hate Will Prevail, el cual tocaron íntegro a excepción de un tema. Mucha intensidad y letras combativas como corresponde al crossover de Hardcore Old School con ramalazos de Thrash y Metal que practican.

A pesar de la falta de conexión inicial entre público y banda, debida al idioma, fue un buen concierto para los amantes del estilo que ya se dejaron ver en los pogos en temas como Smash In The Face (vídeo) o cuando Jacob Cámara subió a cantar un tema con ellos (vídeo). Personalmente agradecí la inclusión de Our Hate en el cartel, pues representan a un estilo que me transmite bastante y que se echa de menos en la ciudad tras el auge que hubo a mediados de esta década y que apenas duró un par de años.

Igualmente esperaba con ganas la actuación de Darkfall por ser la única banda de Death Melódico del cartel. No obstante, desde el momento que saltaron a las tablas sobre las 21:30 hrs. ya dio para ver que no iba a ser su mejor noche. Con un sonido algo deficiente en la guitarra y cierto barullo sonoro intentaron defender la calidad que sí encontramos en su último trabajo At The End Of Times. Un sonido regular que no impidió que tanto banda como público disfrutaran de su actuación (vídeo), pues ya se sabe que el metal es también actitud.

Quizás su vocalista llevó un poco más allá el espíritu fiestero y con su estado algo ebrio restó contundencia a esta primera presentación de la banda en España. El setlist estuvo compuesto por temas tanto de dicho álbum como es el caso de The Breed Of Death (vídeo) y de trabajos anteriores. Concierto un poco deslucido por los motivos comentados y porque ya hubo la primera ausencia de público en bloque para escaparse a comer un bocado.

Llegaba uno de los platos fuertes de la noche con los malteses Martyrium, muy esperados tras su caída del cartel la pasada edición. Venían además con nueva incorporación al micro, la segunda tras la salida de la banda en primavera del año pasado de Vanja Obscure, vocalista los anteriores 6 años y referente escénico importante. Fue substituida por la cantante noruega Sandra Misanthrope, pero tras la temporada estival de conciertos y festivales dejó la formación. La encargada de coger el testigo ha sido Mikaela Attard que si en algo se diferencia de su predecesora es en la provocadora puesta en escena, sin menospreciar el estilo más clásico de Sandra. Intencional o no, está claro que puestos a honrar el salvaje legado de Vanja con Mikaela van por buen camino.

Pero hablemos de música, lo más destacable aparte del espectáculo visual. La banda practica un Black Metal Sinfónico o como ellos se autodenominan, Black Metal Atmosférico, con detalles de Death Metal. Y los hemos visto dar verdaderos shows con la formación completa, léase, dos guitarras, batería, bajista, teclista y una soprano para cantar partes líricas que bien contrastan con la voz gutural principal. No fue el caso en el Extreme Core Fest, donde vinieron sin batería, sin teclista y sin segunda voz. Igualmente percibí que aparte de Count Mortem, guitarra fundador, el otro guitarra va alternando de un concierto a otro. Tirando de hemeroteca un poco descubrimos que la banda ha tenido bastantes miembros pasando por sus líneas desde su fundación en 1999, cosa más común de lo que les gustaría a las bandas underground.

Todas estas ausencias en la banda les forzaron a utilizar demasiados samplers, lo que quizás hizo un poco artificial su puesta en escena, con los cuatro miembros presentes formando una compacta línea frontal, y su sonido, donde a veces chirriaba un poco el gutural de Mikaela, más sucio y estridente del que nos tenían acostumbrados sus predecesoras (vídeo). Con todo, dieron un concierto bastante contundente. Seis largos temas, más una intro y otra de salida, conformaron un setlist donde nos dejaron un breve repaso a los pasajes sonoros que conforman su discografía, llenos de atmósferas oscuras, ritmos vertiginosos y sonidos apocalípticos, con una voz demencial y una potente puesta en escena. Hubo incluso lugar para un tema de su próximo disco, de título Vital (vídeo), más corto que el resto pero en la misma línea brutal. Una banda que me encantaría ver algún día con su formación al completo y, ya de paso, con alguna orquesta o acompañamiento de músicos clásicos, pues su estilo se presta a ello.

Era la hora de la cena, especialmente para los que llevaban bebiendo cerveza desde primera hora, y eso siempre se nota en este tipo de festivales con muchas bandas, pero el verdadero plato fuerte de la noche para los amantes de lo extremo pisó con fuerza el escenario de la Garaje. Avulsed consiguieron congregar a un buen número de seguidores y lo agradecieron con un sonido impecable y la brutalidad a la que nos tienen acostumbrados.

Con un líder cachondo como Dave Rotten que te garantiza la mitad del trabajo de meterte al público en el bolsillo la banda madrileña volvía a Murcia tras bastante tiempo, de hecho, Dave recordó todas las veces que han estado aquí, incluso en el antiguo Garaje de la Tía María hace mil años. Presentaron nuevo batería, Rafa Aritmendi, conocido por su labor en los madrileños Deathsurrection, tras la salida amistosa del holandés Arjan Van Der Wijst por cambio de residencia. Rafa estuvo soberbio, y se ha adaptado rápidamente a una banda que requiere bastante técnica y precisión a la batería.

En cuanto a setlist hicieron un resumido repaso a varios de los bestiales títulos de su carrera como Stabwound Orgasm, Breaking Hymens (vídeo), Gorespattered Suicide, Devourer Of The Dead, Powdered Flesh, Burnt But Not Carbonized o Sick Sick Sex y todo el concierto fue un constante headbanging en las primeras filas, como mandan los cánones y como ejemplifican Dave y los suyos encima del escenario. Otro que estuvo brutal, como en todos los proyectos musicales en los que se involucra, fue Alberto Marín, conocido guitarrista que ha pisado centenas de veces los escenarios con bandazas como Hamlet, Skunk DF, Def Con Dos, Kaothic y hasta con Mónica Naranjo. En esta ocasión lo hizo a cargo del bajo debido a la ausencia por incompatibilidad con el trabajo de Tana, bajista principal de Avulsed, como bien y jocosamente explicó Dave.

En definitiva, dieron un bolazo de esos de romper cuellos donde el metal y el buen rollo brillaron (vídeo) gracias al buen hacer y calidad de una banda que se ha ganado el reconocimiento fuera de nuestras fronteras gracias a saber repartir caña bruta en condiciones, pura y llanamente. Cerraron con otro gran éxito veraniego como Exorcismo Vaginal.

Como suele pasar tras el concierto del cabeza de cartel o de la banda que más público atrae, hubo una sensible desbandada de público para recibir a los eslovacos Doomas. Lo que no impidió que dieran un conciertazo, tal vez con el mejor sonido de la noche. Hacen un Dark Doom con unas líneas de guitarra bastante buenas (vídeo), y a tenor de los comentarios de varios asistentes gustaron bastante. A mí también me sorprendieron gratamente, aunque quizás fuera un contraste importante con lo que habíamos presenciado antes con Avulsed.

Con un setlist de tan sólo 6 largos temas, como nos tienen acostumbrados en sus trabajos discográficos, abrieron con Portal, tema de su EP homónimo que verá la luz el próximo 1 de abril, seguido por Abyss, otro nuevo tema. A continuación, tocaron Seven Sins (vídeo), que da título a su trabajo de 2008 y Dark Side Of The Moon, de ese mismo disco. Y Para finalizar, una muestra de su último álbum La Muerte (2015) del cual recrearon las atmósferas pesadas, con ramalazos Black, en temazos como La Muerte y Forlorn, dejando muy buenas sensaciones a los amantes del Doom hecho con buen gusto.

Vino bien la pausa en intensidad y desmadre, pues lo que vino a continuación fue el otro momento álgido de la noche. Los murcianos Vendetta Fucking Metal no saben pisar su tierra sin que tiemblen los cimientos. A pesar de que a veces digan que no son profetas en su tierra, tienen un importante número de fieles seguidores que lo dan absolutamente todo en sus conciertos.

Liderados por Jacob Cámara, que a la par también fue organizador del festival y por tanto el responsable primero, aunque no único, del éxito del evento, nos trajeron su Metal Hardcore que a veces recuerda a Hamlet -lo cual es un elogio- en algunos giros vocales de Jacob y en su figura como frontman. Con muchísima actitud y sonido contundente cayeron como una bomba en la sala y nos sumergieron en lo que viene siendo un auténtico bolo de Hardcore, donde el moshpit fue una constante.

Con los miembros de la banda bajando del escenario a participar de la fiesta junto al personal (vídeo) y un Jacob interactuando de forma muy activa con el público tocaron los himnos a los que nos tienen acostumbrados, como Siempre Fuertes, Espíritu De Lucha o El Fuego Camina Conmigo (vídeo) y alguno que no tocan tan a menudo como Inocencia Perdida (vídeo), dejando una vez más su sello imborrable en un bolazo que las imágenes cuentan mucho mejor que las palabras.

Lo que vino después, ya nos pilló un poco cansados. Tras no haber parado en toda la noche tuvimos que salir a comer algo rápido y vimos un poco de la actuación de los holandeses Abrupt Demise que como alguna otra de las bandas vino por primera vez España, por lo que tampoco quedaba ya demasiado público para verles. Eso sí, los que estaban siguieron dándolo todo (vídeo).

Su estilo es Brutal Death Metal con elementos de Slam y Grindcore. Aunque no acabé de conectar con su estilo del todo, he de decir que me pareció una banda potente, con músicos experimentados y muy acorde con la tendencia del festival. Entre los temas que tocaron, de su único trabajo discográfico catalogado hasta la fecha titulado Aborted From Life (2013), os dejamos aquí Machines Of Blood (vídeo).

Por último Dygora, desde Londres, cerraron una jornada brutal, donde a pesar de que no hubo en total más de 15 o 20 minutos de retraso respecto a lo previsto por la organización, quedaban ya no más de 30 personas. Fueron la formación más joven y alternativa del festival, mezclando Death y Slam con guitarras muy en la onda Djent.

Muy interesantes ciertas atmósferas oscuras especialmente al comienzo de algunos temas y los down tempos que daban una intensidad agónica a su sonido (vídeo). Propuesta interesante a la que vamos a seguir la pista. Y para finalizar os dejamos con un vídeo del tema Chambers Of Reflection (vídeo), que da título a su segundo EP y que tocaron íntegro.

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