Haggar y Durero

Contexto histórico:

Si bien es cierto que la Edad Moderna se inició con más o menos similitud en toda Europa, no podemos hablar de un Renacimiento equiparable en las distintas regiones del viejo continente.

Mientras que, en Italia volvían la mirada al pasado clásico como ya hablamos en el artículo sobre Shock y El hombre de Vitruvio,  el norte de Europa mantenía una cierta tradición medieval y en el norte los holandeses ya estaban revolucionando el arte con técnicas como el óleo.

Shöck, el hombre de Vitruvio y el Renacimiento

Sin embargo, gracias al avance de la tecnología, hubo una mayor facilidad de relación entre artistas de diferentes países, permitiendo que las influencias fueran creciendo.

Con la invención de la imprenta de Johannes Gutenberg  se permitió que replicar las obras con una mayor facilidad, lo cual ayudó a que muchos artistas pudieran realizar copias de sus obras de forma más barata y rápida.

Además, el auge de las relaciones comerciales entre países facilitó que muchos artistas cruzaran fronteras y conocieran de primera mano lo que se hacía en otras regiones.

Alberto Durero y el grabado melancolía I

Este es el caso de Alberto Durero (1471-1528) nacido en Alemania pero que, poco a poco, fue interesándose cada vez por el arte italiano, viajando, al menos en dos ocasiones a Italia, donde conocío a artistas como Giovanni Bellini y donde quedaron muy impregnadas las influencias del arte de Italia en su obra, llegando a escribir tratados sobre medida y proporción humana.

Una de las facetas en las que más destacó Durero fue como grabador, trabajando con minuciosidad y destacando por la calidad de sus dibujos.

Como grabador se fraguó su fama gracias a la serie de grabados del Apocalipsis de 1498 y ya en una época mas tardía realizó las conocidas como Estampas Maestras.

Se tratan de 3 grabados a buril entre las que destaca la pieza Melancolía I. Una obra compleja, alegórica y llena de simbolismos.

Durero Melancolia I

En este grabado, Durero demostró su dominio de las perspectivas, del manejo de la técnica para dar sombras  y sensación de volumen. Nos encontramos a una figura alada sentada con la mirada perdida, acompañada de un perro y un ángel, y de multitud de objetos vinculados a la arquitectura. En la pared del fondo aparece un cuadrado mágico en el que cuando se suman las filas, columnas o diagonales principales  siempre se obtiene el número 34, siendo el primer ejemplo conservado en las artes europeas.

En este grabado se aprecian muchas influencias del arte italiano  como la escala y proporciones humanas de la composición,  incluso el angelito que acompaña a la figura principal puede recordar a los ángeles de Rafael Sanzio en la Madonna Sixtina, pintada en esos años.

Sin duda son pocos los artistas que compaginaron tanto sus facetas de pintores y grabadores. Posteriormente, artistas como Rembrandt, Goya o Beckmann se preocuparon de trabajar ambas técnicas por igual.

Haggard y  And Thou Shalt Trust… The Seer.

Si hay una banda que sean unos apasionados de la historia de la Edad Moderna, de la música del renacimiento y el barroco esos son los germanos Haggard.

La banda alemana, con una formación de pequeña orquesta ha sabido fusionar el sonido extremo de sus voces guturales y guitarras con las melodías y arreglos más melódicos de influencias medievales, renacentistas y barrocas, siendo junto a Therion referentes en el metal sinfónico.

Tras un par de EP previos, en 1997 con una formación de 16 músicos  se decidieron a publicar su primer disco And Thou Shalt Trust… The Seer, que tenía como hilo temático la vida de Nostradamus.

haggard portada

En el disco nos encontramos con temas emblemáticos como Lost/ Robin´s Song que han ido perdurando en sus conciertos posteriores.

En And Thou Shalt Trust… The Seer ya aparecen canciones de larga duración que serán signo de identidad de la banda en sus trabajos posteriores, tales como In a Pale Moon’s Shadow con casi 10 minutos de duración.

Tiempo después publicarían Awaking the Centuries, manteniendo la misma temática sobre Nostradamus cuyo éxito catapultó a la banda y después vendrían un disco en directo, el disco Eppur Si Muove dedicado a la figura de Galileo Galilei y el último disco publicado, Tales of Ithiria del año 2008.