¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?

Muchas gracias a [email protected] por el interés. Empecé colaborando para una página dedicada a la música rock en la que hacía crónicas para conciertos y compartía carteles y temas de bandas. A los pocos meses de esto, fiché por la revista Playboy en España para encargarme de las crónicas internacionales en la sección de música. El interés por este sector, creo que nací con él, aunque más que interés lo describiría como una pasión. Desde niña me ha movido siempre la música por un lado y la comunicación por otro, así que ¿por qué no juntarlos?

Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?

Más que ser una cuestión de sexo, pienso que es una cuestión de repetición. Se siguen repitiendo los carteles de los grandes festivales con las mismas bandas que hace 20 años. Cosa que antes, predominaban más las bandas masculinas por así decirlo sobre todo en el mundo del metal o del rock.

¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación cambie?

No quiero pensar que se trate de tomar medidas, sino más bien que se abra la mente y que la gente empiece a escuchar bandas nuevas encabezadas por mujeres. Que haber las hay, y muchas. Por ejemplo, cada vez son más los festivales, sobre todo emergentes, que intentan que haya la misma cantidad de bandas encabezadas tanto por mujeres como por hombres.

¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?

La verdad, que no he sentido ni visto ninguna diferencia en el tema de la comunicación, pero sí alguna vez colaborando en la creación de un festival, tuve esa sensación. Si yo daba una opinión sobre algo no valía, pero si venía un chico diez minutos más tarde y decía lo mismo, la idea gustaba. No sé si sería por ser mujer o no, pero sí es cierto que se me llegó a pasar por la cabeza.

¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?

Creo que sí lo hay, o al menos quiero pensarlo. Hoy en día no es tan tabú como antes, por ponerte un ejemplo, tengo una amiga que es cantante de rock, algo más mayor que yo, (nació a finales de los 60 ) y me cuenta muchas veces que su padre no la dejaba ir a ensayar al local y que llegó a recibir insultos de gente cercana, incluyendo familiares que le decían que si quería subirse a un escenario para calentar a los tíos que iban a verla y barbaridades varias. Ahora no creo que haya esa visión o al menos, espero que no.

¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?

Bueno, a mí de siempre me ha gustado del mundillo Vanessa Warwick que presentó en los años 90 el Headbangers ball en la MTV, podría ser un referente en cierto modo. Especial ilusión de trabajar con alguien no me lo he planteado nunca, pero ni con mujeres ni hombres.

Si yo daba una opinión sobre algo no valía, pero si venía un chico diez minutos más tarde y decía lo mismo, la idea gustaba.

¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para nuevas generaciones?

Bueno, las artistas que a mí me gustan musicalmente hablando te podría nombrar a Joan Jett, Doro, Tina Turner, o una bajista que me encanta,Melissa Auf der Maur, que a modo de info, fue la bajista de Hole y The Smashing Pumpkins. No sé si les valdría a las nuevas generaciones, es tan amplio el mundo del rock y del metal que no sé si les servirían de referencia.

Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?

Pues quiero pensar que no, porque estando tanto delgada como con unos kilillos de más, la gente a mí me ha tratado igual. De todas formas, creo que los hombres que se suben a un escenario son criticados por su aspecto físico también. Lo que sí he escuchado en más de tres conversaciones entre músicos, que la solución a que tengan gente en los bolos sería pillar a una tía buena, que tenga la voz pasable, y de ahí, a hacer conciertos. Aunque también te digo que han sido de gente que no salen del local, por suerte.

¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?

No, nunca.

¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?

Pues depende de cada una. Yo soy más de ayudar a la de al lado o al de al lado. Hasta ahora, yo he encontrado más sororidad que otra cosa, aunque también te digo que he llegado a un sitio y en la mayoría de los casos, se me han acercado compañeros de otros medios para intercambiar alguna charla más que compañeras. Pero vamos, la envidia es algo universal, es unisex. Si la persona es envidiosa de por sí, no importa el sexo.

Ha pasado ya bastante tiempo desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y que tanto ha afectado a la cultura, especialmente a la música en directo. Poco a poco se van dando pasos hacia una vuelta a la normalidad, pero aún sigue habiendo riesgo. ¿Cómo lo has llevado todo? ¿De qué manera ha afectado a tu actividad y cómo has conseguido seguir adelante con tus proyectos?

Pues al principio fatal, porque fue justo cuando nos pilló arrancando más que con el medio, que ya llevaba un año, nos pilló empezando con los servicios que escasos meses antes habíamos empezado a ofrecer. En Rock and Destroy  empezábamos a dar servicio a las bandas con merchandising, fotografía y vídeo, gestión de redes sociales, management… Teníamos ya cerradas varias cositas para montar algún festival que otro, incluido un concurso de bandas de la que ya teníamos hasta fecha, así como bolos cerrados de las dos bandas que representábamos. El 14 de marzo, teníamos un encargo para un festival en el que prácticamente teníamos todos los servicios que te he contado contratados, se fue todo al garete. A raíz de ahí, todo esto se quedó aparcado. El lado bueno es que se me ocurrió hacer concursos mediante Facebook de bandas, que tuvieron un buen feedback y arranqué con las entrevistas online en Instagram, que gracias a ellas he pasado ratos muy buenos y la gente ha podido conocer un poco más a más bandas. La verdad que fue una buena terapia creo que para todos en general.

Pero vamos, la envidia es algo universal, es unisex. Si la persona es envidiosa de por sí, no importa el sexo.

¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?

Yo lo veo todo bien, siempre y cuando pueda aportar algo bueno. Si ya hay una persona que piensa que sirve, pues es que sirve. Otra gente dirá que no hay que separar y hacerlo todo en la misma sección, pues también podría ser. Las opiniones como los culos, cada [email protected] tiene el/la [email protected]

Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?

Consumir cultura, mucha, toda la que podáis, que es lo que nos ha salvado de la pandemia, no nos olvidemos. Muchas gracias por la entrevista y por contar conmigo, os deseo toda la suerte del mundo.