Opinión: ¿Volveremos a ver la aparición de grandes bandas de rock?

Escuchando a un compañero de Rock Culture hablar del tema me di cuenta de algo… Espeluznante; ¿Volveremos a tener grandes bandas de rock? ¿Veremos el nacimiento de nuevos gigantes como Metallica, Kiss o Slayer, por ejemplo?

Kiss
Foto: Pedro Hernández

Vivimos en un momento en que crear música es cada vez más sencillo y accesible para todo el público. Hoy en día, si quieres grabar un álbum entero puedes hacerlo desde la comodidad de tu habitación (ya sabemos que la calidad no será la misma que trabajando con un estudio profesional, pero no es eso lo que tratamos). La gente se ha dado cuenta y cada día lo vemos más; jóvenes artistas que forman “bandas” de un solo integrante, o incluso varios compañeros que se juntan sólo para hacer algo de música. La oferta no podría ser más amplia, no podríamos tener más variedad de géneros, bandas y álbumes. De primeras suena como algo genial, ¿no? Pero si nos paramos un momento a pensar en ello descubrimos que resulta no ser tan sensacional como nos parecía.

LA OFERTA NO PODRÍA SER MÁS AMPLIA, NO PODRÍAMOS TENER MÁS VARIEDAD DE GÉNEROS, BANDAS Y ÁLBUMES. DE PRIMERAS SUENA COMO ALGO GENIAL, ¿NO?

La variedad es tan grande que resulta asfixiante; entras a tu plataforma preferida para escuchar música y las recomendaciones de bandas y artistas relacionados con lo que estás escuchando no cesan, la oferta es tan terriblemente grande que no sabes qué escoger. ¿Será esta banda buena? ¿Cuál de sus 3 álbumes elijo? ¿Y por qué canción empiezo? Encima, si no te convencen los dos primeros temas que están sonando haces borrón y a otra cosa, no tenemos tiempo de pararnos a dar una oportunidad honesta a todas y cada una de las bandas que nos están siendo bombardeadas a cada segundo. Lo peor es que es comprensible, ¿Por qué demonios ibas a pararte y escuchar cuarenta y cinco minutos de algo si los cinco primeros te han aburrido? Venga, si tienes otras diez bandas más del mismo estilo y con sonido similar a esta que todavía ni has podido escuchar. Si alguno de los temas que has escuchado te llama la atención quizá decidas dar una oportunidad al álbum completo, o incluso a la discografía si te sientes [email protected] o tienes el tiempo para ello. Quizá incluso lo recomiendes a un compañ[email protected], pero hasta ahí. Es probable que añadas ese par de temas concretos que te han gustado a tu playlist para volver a escuchar una y otra vez hasta el fin de los tiempos, y ahí acabará la gloria de esa nueva banda que has descubierto.

¿POR QUÉ DEMONIOS IBAS A PARARTE Y ESCUCHAR CUARENTA Y CINCO MINUTOS DE ALGO SI LOS CINCO PRIMEROS TE HAN ABURRIDO?

prophets of rage
Foto: Pedro Hernández

Antes no existía la facilidad que tenemos hoy para escuchar música. Antes tenías tu pequeña (o gran) colección de CDs/casetes/vinilos y los escuchabas hasta la saciedad. Si un disco no te convencía de primeras no lo abandonabas, le dabas una y otra, y otra oportunidad hasta que decidías si era el trabajo de unos genios o un pedazo de basura para quemar, pero lo hacías porque era lo que tenías. Te habías gastado tu dinero en ello, o te lo habían prestado, y tus opciones eran muy limitadas. Al final, si te gustaba el disco, se iba extendiendo; lo prestabas a tus [email protected], ibas a la tienda de discos a comprar otro álbum de esa misma banda… Porque tenías que trabajar en base a tu presupuesto, no podías entrar a YouTube, Spotify o similares y escuchar lo que quisieras, tenías que comprarlo o pedirlo prestado. Aquellos momentos de gloria para las bandas han pasado.

ANTES NO EXISTÍA LA FACILIDAD QUE TENEMOS HOY PARA ESCUCHAR MÚSICA. ANTES TENÍAS TU PEQUEÑA (O GRAN) COLECCIÓN DE CDS/CASETES/VINILOS Y LOS ESCUCHABAS HASTA LA SACIEDAD

Hoy por hoy casi nadie te comprará un CD por mera curiosidad, casi siempre será por el detalle de apoyar la banda o porque le ha gustado un directo. Y se agradece, no me malinterpretéis. Pero no veremos aquello de darle vueltas y vueltas al mismo disco por no tener otra cosa. ¿Alternativas? Nos sobran. Y al final llegamos al desenlace de todo esto, ¿Merece la pena sacar un álbum? Es decir, ¿Vale la pena realmente el esfuerzo de componer más de treinta minutos de música para que la mayor parte del público termine escuchando un par de canciones y se olvide el resto? Porque así funcionamos la mayoría, no hay necesidad de negarlo; nos ahogamos en una serie de singles, temas concretos de un popurrí de bandas, que repetimos hasta la saciedad. Puntualmente añadimos nuevas canciones a esta playlist si, en uno de esos días que nos hemos perdido escuchando bandas nuevas, hemos encontrado algo excepcional. Pero, como ya dije anteriormente, hasta ahí la gloria. Una canción, quizá dos, de entre toda una discografía.

DE ALGO QUE NOS GUSTABA AHORA TENEMOS UNA VARIEDAD APABULLANTE, SUFICIENTE COMO PARA QUE DECIDAMOS QUE NO TENEMOS TIEMPO SUFICIENTE PARA ESCUCHAR DE MANERA HONESTA TODO

Ahora viene una pregunta obligatoria, ¿Son suficientes estas migajas de grandeza para crecer como banda? Pues depende. Depende de si esos temas que se quedan con la gente tienen un tirón suficiente como para ser compartidos y que se vayan contagiando entre las playlists de todos o, si por el contrario, terminan siendo algo puntual sólo para cierto público. En el rock y en el metal me decantaría porque sucede mucho más a menudo la segunda opción, tristemente. Demasiadas vertientes muy diferentes entre sí como para que canciones de unas de ellas puedan tener peso real para quienes le gustan otros subgéneros. Si nos ponemos en la primera opción, es muy posible que la banda se haga con una cantidad de seguidores considerable, quizá lo suficiente como para llamar la atención de discográficas, promotores, etc. Y aquí nos encontramos más problemas; la música se mueve muy rápido, y si una banda tiene éxito es más que probable que otras formaciones afines al género/estilo de esta decidan enfocar sus próximos trabajos de una manera similar a la que ha utilizado esta primera banda. Así volvemos al principio, en que de algo que nos gustaba ahora tenemos una variedad apabullante, suficiente como para que decidamos que no tenemos tiempo suficiente para escuchar de manera honesta todo y terminemos haciendo una criba que no siempre tendrá por qué incluir a la banda con la que empezábamos. Al final nos encontramos con que ese éxito, esa fama, se reparte entre varias formaciones de manera tan dispersa que es casi imperceptible a nivel individual. Que el grupo de fans que tiene ahora cualquiera de las bandas más míticas a día de hoy estaría dividido entre decenas, si no cientos, de bandas diferentes, creando una pseudo-fama (si es que existe tal cosa) suficiente como para que sepas de su existencia, pero en muchísimos casos no para que te decidas a escuchar todos sus trabajos o darle una oportunidad real a su música.

¿Qué creéis vosotros? ¿Volveremos a ver la aparición de bandas tan grandes como Metallica, Slayer, AC/DC o Judas Priest, por ejemplo?

Metallica
Foto: Pedro Hernández

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