Reseña: L.A. Guns – Checkered Past

Puede que su pasado haya sido accidentado, pero a día de hoy, las bases están muy bien asentadas. Si han propiciado esa producción vintage lo han clavado, sino, por favor que mantengan este estilo para futuras ocasiones. Atrapan esos solos grabados como en la lejanía de una sala repleta de alfombras que acogen el ruido sobrante. El sonido gamberro juvenil, pero sentido a la vez crea la atmosfera necesaria para que guste. Arrastrando nuestros sentidos a aquella ciudad y aquellos años de formas salvajes y sentidas.

Abrir con un pelotazo directo y divertido como Cannonball es acierto seguro, quizá tenga el punteo más activo del álbum. Dog y su cambio de marcha con trepidante acelerón agrega algo de fiesta al variado mix de emociones que nos han presentado esta vez, siendo estos dos los temas con más gancho.

Tampoco se sabe si esos comienzos con guiños que suenan a temas clásicos, han sido voluntarios o fortuitos. Pero temas como el sucio Knock me Down, en el que la batería atrapa ese sonido de bar con ese flow bailón inducido por un limpio trabajo de producción. O la canción que cierra Physical Itch que aunque tenga esa sensación de escuchar algo ya conocido se diluye con la distinguida sensualidad que emana el tema, es perfecta para acabar con un buen sabor de boca y la tensión en todo lo alto.

El guitarreo de Better Than You también recuerda a otra mítica banda de aquella época, seguimos con esas cuerdas como crujiendo por detrás en segundo plano, clamando atención, esta no suena a bar, sino a estudio casero, de esos de todos juntos a deshoras y desfasados.

Sleaze de L.A. del de los principios es la palabra para arroyar en Bad Luck Charm, cuando nadie imaginaba lo que iba a suceder, ni donde todo esto iba a acabar. Living Right Now apoya esta sensación añadiendo sabores a bourbon y peste a tabaco rancio liado, ambientado en esas salas que vienen a la mente al visualizarlo.

La balada premeditada pero indecente es If It´s Over Now, no se han olvidado de como componer atrayendo toda la atención al detalle, es canalla, psicodélica y profunda como solo ellos podían hacer.

That Ain´t Right tiene ese punto granuja rodeado de chupitos de tequila, la falta algo de descaro para ser lo cañero que se pudiera esperar, el punteo parece grabado desde lejos y limitado con ese abrupto final, tan original como efectivo.

Para contra restar tenemos los cortes de ambiente bluesero, ergo lastimero, Get Alone nos nubla con la guitarra acústica en segundo plano, se mete dentro hasta escocer, la letra la acompaña de forma que dan ganas de parar para consolar al mismísimo Phil. Let you Down la completa como tema triste, con una colosal guitarra bullendo pena y sentimiento, el crudo puente y el solo golpeando melancolía junto con ese estribillo casi psicodélico, hacen que resalte entre el resto.

Variado, completo y muy bueno, a disco por año se puede plantear el tema de la quemazón, el aburrimiento o la repetición constante de canciones hechas en piloto automático, no es el caso para nada. Tampoco parece notarse que los temas se hayan cocinado durante este extraño año pasado. Los fans de toda la vida, cambios aparte, se verán reflejados en casi todo momento. Sin caer en letras pegadizas ni en excesos comerciales. La cosa mejora desde esta última reunión, que difícil debe ser mantener la esencia con tanto vaivén de personal, que sigan así.