Reseña | Leize – 40 Peldaños

Leize celebra su 40 aniversario con un disco especial, 40 peldaños.

Cuesta escribir la reseña que los protagonistas se merecen, de hecho, creo no ser capaz de llegar con mis palabras donde quisiera y eso que este disco lo merece, 40 años de Leize. Comenzamos el ascenso de estos 40 peldaños.

Llegué a ellos con algún tramo ya subido por su parte, pero el resto del ascenso lo hemos hecho juntos, lo saben, me encanta decirles que hay momentos de mi vida que son ellos, sus letras y sus melodías y nunca eso se podrá separar.

Qué sería de Leize sin la base loca de Toño al bajo y sin el jefe, el alma y el puntal de todo esto, Félix, su voz, sus letras, su corazón. Nos dice que se encuentra en un gran momento, y lo siento en cada nota, en cada estrofa.

Soltaron dos temas especiales para ellos en euskera, al fin hemos podido decir que esa letra de ese tema de Leize no nos la sabemos, da igual, llevan esa esencia que si te engancha, es para siempre. Nora Noa va tan rápido y con esa letra tan sonora y arraigada, que se queda recorriendo mis venas. Gure Bazterrak es baladón al estilo de los de Guipúzcoa y una ofrenda musical a su tierra y la letra, un reto. Dos temas en euskera, rindiendo homenaje a esos principios.

Han grabado de nuevo varios temas míticos en su carrera, La rueda, Caminando, Voy buscándote y Al límite. Cada uno forma parte de un instante especial de la banda, imposible resumir una carrera en un disco. La rueda de su disco debut, los otros tres del Todo por el suelo, lo que casi fue su despedida.

Poco queda por añadir de esas canciones que hemos gritado a pleno pulmón en tantos conciertos. No podía faltar un tema del primer disco, de esa inocencia. Me mata La intro de La rueda y la mala leche que suelta Felix en cada estrofa. Una puerta se abre para que entre Caminando, lo que más me llama la atención de esta vuelta al tema, es esa batería que no puede sonar más limpia.

El riff en Al límite, la puta locura, las chispas saltan desde el acero de esa flying V de Mikel. Tiene el ritmo justo para despertar esa mala leche sin abandonar el romanticismo de Leize. La de veces que en ese grupo maravilloso de Facebook vamos a colgar Voy buscándote ahora que la tenemos como de vuelta…no sabes lo que has hecho sheriff…

Vamos con los temas nuevos Más de lo que ves, siento la fuerza de los directos, directa a través de las costillas, en cada pliegue del alma. La intro guitarrera, para cerrar los ojos. La letra, de sentirse identificada de principio a fin.

Es el turno de Paso de largo, es como si la llevara escuchando toda la vida pero me transmite ese buen rollo de cuatro amigos que hacen esto por diversión. La parte casi final es para encender mecheros, ya lo estoy viviendo en directo. Qué fácil nos hacen seguir siendo fieles a su locura. Mikel y su hacha haciendo sonar a Félix más duro a cada nota, orgullosa es poco de lo que estoy de ellos.

Ha sido un acierto meter ese aire nuevo y fresco a los temas a los que han dado esa vuelta, las cuerdas de la guitarra de Mikel refrescan la actitud de estas cuatro joyas y la pulcritud de cada golpe de Ibi, marca la calidad. Se nota que la banda está a gusto y se sienten relajados, un lujo tras tantos años en la brecha.

Si seguís a la banda, os lo podéis imaginar, a estas alturas de la escalera Felix no va a cambiar su forma de conmovernos. Egoístamente tenemos que aprovechar este gran momento que están viviendo, todos los conciertos que nos caigan van a ser pocos.

Algo maravilloso que tienen, es que siguen sacando temas nuevos y los seguimos haciendo clásicos, no serías capaz de distinguir desde fuera, si una canción tiene 30 años o 12. Cortas se me quedan las gracias por estos 40 años de pedazos de música de mi vida. 40 peldaños que son los 40 años de carrera de una banda íntegra y sincera que se merece esta gran celebración.

Familia Leize, nos vemos en los conciertos!