Desde la ciudad portuaria de Cartagena nos llega a nuestras manos The Last Ride de la banda local Lonely Fire.
Un artefacto lleno de colorido y esencias ochenteras donde la mano de Ivan González de los también murcianos 91 Suite se hace notar en la masterización y mezcla final.
Una presentación impecable en formato Digipack con un contenido excelso de canciones donde la magia de un estilo como el AOR desprende feeling en cada una de las composiciones. Navegan entre influencias muy marcadas del género evocando pasajes de otros grandes como Boston, Journey o Foreigner por citar algunos de los mastodontes que han dejado huella para siempre en la Historia de la Música.
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La intro Welcome to the Future que se fusiona con la pegadiza Don’t Break My Window es una excelente carta de presentación para arrancar un album donde los estribillos pegadizos y la melodía rondan sin cesar aderezados con la brillantez de una magnífica voz a cargo de Frank Roses (nada que envidiar a ninguno de los grandes del género alcanzando tonos de superclase) y gran instrumentación a cargo de las guitarras de Antonio Nano y Carlota Agatha así como las teclas omnipresentes de Paul Keys.
En Victory vivimos un duelo apasionado de guitarra y teclados para dar paso a un tema más potente como es Casual Encounter también de estructuras letrísticas muy coreables. Lonely Fire que es la canción que da nombre al grupo encierra melodías fantásticas y algunos arreglos donde podemos disfutar del sonido del saxo.
Tras esta primera parte del album que podríamos denominar como Cara A (de hecho en el cd aparece en su contraportada como Side Lonely) la impresión es inmejorable destacando también a su vez a la sección rítmica a cargo de Jay Maestre al bajo y Emilio Rider a la batería.
This Boy Is Gonna Be Wild es un corte potente pero con toques Glam que da paso a Fighter/Lover donde la sombra del Coverdale más cercano a su época 1987 planea por muchas partes de la canción de manera muy efectiva.
Learn To Rock es de lo más ochentero del album con esas teclas y un magnífico solo de guitarra que te remonta a esa época donde estos sonidos reinaban por todo lo alto.
Para cerrar esta Side Fire (o supuesta cara B del disco) dos temas muy distintos como Call Of The Wild con esa intro vocal fantástica a cargo de Frank y muy buenos estribillos mientras que The Last Ride es la clásica Power Ballad que pone un broche brillante a un album altamente recomendable a los fans de género.
La banda actuó en la edición del Rock Imperium de 2024 y se encuentra inmersa en una gira de presentación de su disco debut. No dejes pasar la oportunidad de verlos en vivo.
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