Reseña | Nine Inch Nails – With Teeth (2005): Un disco ideal para entrar en NIN

With Teeth (estilizado [WITH_TEETH]) de Nine Inch Nails (NIN), tradicionalmente considerado un producto artísticamente inferior a las cuatro obras maestras que lo preceden (incluyendo el EP de 1992, Broken) cosa que no obsta para ser el tercero consecutivo en alcanzar el primer puesto en las listas americanas, US Billboard 200, es un álbum al que en los últimos tiempos le he cogido cariño pese a ser sustancialmente diferente a los anteriores en cuanto a sonido y características. Se trata de temas más básicos en los que la sensibilidad comercial de Trent Reznor parece cogerle terreno a lo netamente industrial, y la hostilidad hacia el oyente presente en algunas de las pistas de los anteriores discos da paso a un sonido más pulido y accesible, pero no por ello carente de calidad. El disco tiene colaboraciones de Dave Grohl a la batería (ex-Nirvana, Foo Fighters) y del que en un futuro será miembro de pleno derecho de NIN, Atticus Ross.

un disco mucho más accesible que los anteriores, con estructuras más convencionales, y menor presencia del elemento industrial

Inicialmente esta iba a ser una reseña sobre The Downward Spiral (1994), pero dicho disco merece tratarse con mucha atención al detalle, lo que supone un esfuerzo importante, de escucha y documentación, y tras las reseñas del Tríptico de Marylin Manson me apetecía algo más ligero y no otro disco conceptual. Ligero que no banal, porque With Teeth incluye diferentes elementos en su interior que lo hacen un producto musical rico y atractivo, al fin y al cabo estamos hablando de NIN, y es cierto que resulta difícil editar la continuación de un trabajo tan ambicioso como The Fragile (1999), y se trata éste de un producto sustancialmente distinto, pero no exento de calidad. Se trata de un disco de un carácter más comercial y de más fácil escucha pero no exento de interés y de marcada atención por los detalles.

En cierto sentido podríamos hablar de un primer disco de madurez de NIN, con un Trent Reznor rehabilitado de las drogas e implicado en temas políticos, esto último sería algo que se haría plenamente patente en el siguiente álbum Year Zero (2007). Pasamos del nihilismo y la crudeza a paisajes sónicos más calmados. Después vendrían Ghosts I-IV (2008) con Atticus Ross, que más adelante tendría un papel destacado como colaborador de la futura carrera de Trent Reznor como compositor de bandas sonoras (destacando la ganadora del Oscar, The Social Network [La Red Social], en 2010). Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. Apuntemos solamente que NIN no quedará abandonado, encontrandonos en un futuro discos tan interesantes como Bad Witch (2018) o las continuaciones de Ghost (V y VI, en 2020, marcadamente diferentes entre sí y a las anteriores partes Ghost, para quienes gusten de estas sonoridades de estos paisajes musicales electrónicos instrumentales). Es cierto que se pierde la novedad y la genialidad de la primera etapa, que va desde Pretty Hate Machine (1989) a The Fragile (1999), pasando por el clásico The Downward Spiral (1994), y también buena parte de su crudeza (especialmente en el EP Broken, 1992), pero el nivel de calidad sigue siendo alto y encontramos temas realmente magistrales en este With Teeth sin, además, grandes tropiezos.

Respecto a las temáticas tratadas en el álbum, With Teeth, al contrario que la mayoría de los álbumes de NIN, no tiene un concepto unificado y trata sobre una variedad de temas. «Mucho de esto iba sobre mi relación conmigo mismo, con el mundo en sentido amplio, y de cómo yo podía encajar en todo eso […] También es sobre mi relación con una enfermedad que iba a matarme si yo no la afrontaba, y estuve muy cerca de eso. Espero que esté camuflada lo suficiente para no hacer un disco terriblemente aburrido sobre adicción y recuperación y todo ese rollo».

Reznor aparentemente ganó una nueva conciencia de los asuntos mundiales, y mostró esto criticando el gobierno de USA, así como convirtiéndose en portavoz de PETA. Algunas canciones parecen tratar de la adicción (With Teeth, Sunspots), mientras otras tienen un contexto más político sobre la América post-11S (The Hand That Feeds, Right Where It Belongs). En el libreto PDF que ofrece el grupo se encuentran ampliaciones a la letra de algunas de las canciones que no aparecen en las mismas y que en ocasiones nos ofrecen una visión más completa sobre las mismas.

En referencia al sonido del álbum, Reznor dijo que «intentó guardar una estética lo-fi fluyendo a través de él, una especie de descuido». Reznor estaba fuertemente inspirado por el uso de efectos electrónicos más análogos e instrumentos, específicamente el delay de cinta y los sintetizadores modulares, diciendo que «los ordenadores, entre otras cosas, están arruinando la música estos días. Odio el sonido de perfección del Pro Tool y todo sonando «arreglado». Este disco es definitivamente «no-arreglado»». Reznor menciona a Rick Rubin (que había producido la versión definitiva de Johnny Cash de Hurt, tema originariamente de NIN) como «mentor» y «fuente de inspiración», quizá esto lo podamos observar en las estructuras de las canciones, similares en cuanto a la presentación de los instrumentos y más desnudas que en los discos anteriores en cuanto a las estructuras de las canciones, que se vuelven más convencionales. Todo ello sin renunciar al sello NIN, aunque lo cierto es que el disco se desmarca de los anteriores, es otro estilo.

Reznor comentó, sobre el cambio de dirección del álbum que «alrededor de cinco o seis canciones escribiéndolo, las canciones empezaron a sonar bien por sí mismas, y no necesitaban esa infraestructura [que anteriormente había usado] para funcionar bien juntas». Además Trent dijo que la música era menos un álbum conceptual y más una «colección de canciones que son amigables unas con las otras, pero que no tienen por qué depender de las otras para tener sentido». Reznor declaró que el nuevo material estaba «más orientado a las canciones [que The Fragile]. Es mucho más austero. Habrán doce buenos puñetazos en la cara – no relleno, no instrumentales, simplemente directo al grano […] reducido a simples canciones. No es épico en su alcance, es mínimo «.

…doce buenos puñetazos en la cara – no relleno, no instrumentales, simplemente directo al grano…

El disco empieza con la relajada, preciosista y dotada de una interesante base electrónica All The Love In The World, que parece tratar el tema de la alienación del protagonista respecto al resto de la sociedad. El verso del narrador sintiéndose «un millón de millas aparte» (a million miles away) ya aparece anteriormente en el tema Hurt de The Downward Spiral (1994) y posteriormente en el tema 1,000,000 de The Slip (2008); no se encuentra verificado oficialmente si la repetición se debe a que los tres temas se encuentran conectados, en cualquier caso esto se trata de una constante en los discos de Reznor donde encontramos otras conexiones líricas similares. Podemos comparar este disco con los temas de apertura de los anteriores lanzamientos de NIN y veremos que la diferencia es sustancial. No obstante, se trata en mi opinión de uno de los temas estrella del disco.

Sigue You Know What You Are?, más agresiva, que se abre con un repetitivo pasaje de batería de Dave Grohl con un fondo distorsionado para añadirse poco después los arreglos electrónicos y posteriormente las vocales para desembocar en un descarnado estribillo con agresivas guitarras. Líricamente resulta bastante críptica, como un intento de pertenecer a un nuevo colectivo pero con la sombra del pasado acechando amenazante.

The Collector se abre de nuevo con la batería a la que se añaden poco después el bajo y más adelante la voz, y en el puente y el estribillo hacen su aparición las guitarras, en una estructura que será recurrente en el disco. Se trata de un tema que probablemente hace referencia a las inseguridades de Trent Reznor cuestionando si podría volver a componer música de nuevo, tras tiempo de bloqueo del escritor, o si podría componer música sobrio. El tiempo ha demostrado que sí, lo que cabría preguntar es si, su calidad, pese a ser evidente, es la misma que cuando estaba metido en las drogas y otros problemas personales y componía música desde las mismas entrañas.

Sigue The Hand That Feeds, una de mis favoritas personales, con una subida de intensidad en los primeros segundos que desemboca en un pegadizo y magistral, pese a su simplicidad, riff de guitarra que será recurrente en la canción. Un tema elegante. Se trata de un ataque verbal al gobierno de EEUU, específicamente a la Administración Bush y toda su política exterior, pero puede ser interpretada en contra de cualquier autoridad abusiva en general.

Continuamos con Love Is Not Enough, de nuevo comienzo con percusión seguida de vocales, bajo y arreglos electrónicos, para entrar las guitarras plenamente en el estribillo, a estas alturas ya podemos apreciar esos mencionados paralelismos en la forma en que están construidas muchas de las canciones de este disco. Líricamente parece representar la pérdida de fe en una relación.

Continúa Every Day Is Exactly The Same, que se abre con una bella melodía de piano con distorsión de fondo hasta que entran las vocales acompañadas del bajo y la batería; a mitad de la primera estrofa se introducen arreglos de cuerdas sintetizadas, dichos arreglos se intensifican en el estribillo, donde todo cobra intensidad. Más adelante, tras el segundo estribillo, nos quedamos solo con la percusión y unas notas simples y delicadas de piano con un pasaje recitado de voz hasta que se van añadiendo más instrumentos y todo estalla de nuevo en el estribillo. La letra parece tratar de la incapacidad del individuo de hacer algo significativo por sí mismo.

Llegamos al tema título, With Teeth, la letra parece tratar de la adicción, usando la metáfora de una bella mujer para sugerirla. De nuevo baterías reales sobre un fondo de bajo distorsionado al que pronto se añadirán loops de guitarra. Entran las voces sobre el fondo de bajo y batería, al que de nuevo pronto se añadirán las guitarras. Un tema construido sobre elementos muy simples, como otros que hemos visto, pero muy efectivos. Hacia el final un interludio de piano, con voz apagada muy de fondo a bajo volumen, a la que después se añade una delicada línea de guitarra y de repente todo estalla de nuevo con el estribillo.

La siguiente, Only, de nuevo se abre con batería sola, a la que pronto se añaden los sintetizadores y el bajo, también sintetizado, entran después las guitarras y finalmente las voces sobre ese fondo de guitarras en bucle. Los sintetizadores cobran más adelante una presencia destacada en este tema, como en el estribillo. Existen en las letras algunas reminiscencias al tema Down With It de Pretty Hate Machine. Las letras parecen tratar del negocio musical.

Continúa Getting Smaller cuyas letras parecen tratar de Reznor saliendo de sus adicciones. Comienza con unas guitarras distorsionadas que desaparecen quedándonos con el bajo y la batería, a los que se añaden las voces en la estrofa, en un estilo minimalista. No tardarán en aparecer las guitarras, como es la tónica habitual del disco, junto a sintetizadores en el estribillo, para cobrar después mayor intensidad las guitarras, en un crescendo, hasta que volvemos al protagonismo del bajo y la batería y el ciclo se repite.

Sigue Sunspots, con un inicio (sí, de nuevo) de bajo y batería, a los que se añaden las voces. El estribillo está cantado en falsetto, acompañado de unos simples riffs de guitarra. Hay pequeños arreglos de sintetizadores aquí y allá, que se hacen más prominentes en el segundo y tercer estribillo. Las letras podrían tratar de la actual sobriedad de Trent Reznor, aunque su ambigüedad hace que también se puedan referir a su papel como músico.

Si algo me gusta de un disco es que tenga un buen final, y que no reserve los temas más carismáticos para el principio

Si algo me gusta de un disco es que tenga un buen final, y que no reserve los temas más carismáticos para el principio relegando el relleno para el fin. El final de With Teeth es sencillamente excepcional, y además rompe la tónica habitual del resto de canciones del disco. Veamos:

Las últimas tres canciones de With Teeth parecen describir los puntos de vista del mundo del protagonista y las cosas que están pasando en él, por ejemplo, la manera en la que le gustaría que las cosas fueran. Estas tres canciones pueden casi verse como una precuela al siguiente disco, Year Zero (2007), ya que hablan de la corrupción en el corazón de las personas, y el mundo cambiando, revelando algo nunca visto antes. Las secuelas del atentado del 11-S en la política norteamericana.

La primera de las tres, The Line Begins To Blur, rompe la tónica habitual del disco, con un bajo sonando extremadamente alto y profundamente distorsionado, acompañado de la batería y las voces. Las voces agresivas de los versos contrastan con el estribillo melódico, acompañado de pianos y que rompe la opresión inicial del tema. Después, de nuevo el ciclo se repite.

Beside You In Time es un tema muy original que se basa en el drone y un ambiente delicado. Los segundos transcurren lentos con el uso extensivo de la repetición, dando la impresión de que el tema se prolonga mucho más que los cinco minutos de su duración. La voz suena delicada, acompañada de sintetizadores en ocasiones, sobre la base repetitiva. Se trata de un tema que inicialmente no me llamaba excesivamente la atención pero que, con el tiempo, se ha convertido en uno de mis favoritos, por su ambiente preciosista y por su originalidad.

Y finalmente el disco concluye con Right Where It Belongs, la canción más distinta del resto disco, balada altamente atmosférica, basada en piano y voz melódica fundamentalmente, acompañados de fondo de bajo y guitarra sintetizados y repetitivos, como un pulso. La dinámica cambia en el minuto 3:13 donde la melodía de piano cambia ligeramente y las voces se incrementan de volúmen volviéndose más nítidas, acompañadas de súbito de gritos de una multitud como de público en un concierto, que se mantendrán hasta el final, en lo que constituye un crescendo magnífico con respecto a la primera parte.

El disco suena variado, pese a la recurrencia que hemos visto en las estructuras en las canciones, por la excelente producción, la riqueza en las texturas y los timbres de los instrumentos y la variedad en las líneas vocales. Además del memorable final, los tres últimos temas que se desmarcan de la tónica seguida en el resto del álbum.

En resumen se trata de un disco mucho más accesible que los anteriores, con estructuras más convencionales, y menor presencia del elemento industrial, que podría ser ideal para entrar en NIN para aquellos a los que la faceta más dura del sonido industrial que muestran los primeros álbumes les resulte excesiva. Quizá no sea tan icónico como ninguno de los anteriores pero me parece igualmente imprescindible para cualquiera interesado en NIN.