Posiblemente hayas visto esta escultura en multitud de publicaciones, libros, revistas e incluso navegando por internet, pero quizás nunca te has planteado por qué esta escultura es tan famosa y relevante.
Hoy Canciones sobre historia y arte se acerca al origen de la escultura moderna de la mano de uno de los discos más clásicos de Soziedad Alkoholika.
La escultura o el arte en forma tridimensional
El origen de la escultura es tan primitivo casi como el origen de la cultura humana. Ya desde la Prehistoria, hace más de 35.000 años, encontramos multitud de esculturas de pequeño tamaño acordes al carácter nómada de estas sociedades y con un carácter devocional, como El Hombre León de Hohlenstein-Stadel o las Venus Paleolíticas.

Poco a poco, fueron ganando espacio, tamaño y monumentalidad en las distintas civilizaciones de la antigüedad, como las grandes esculturas de Ramses II, las imponentes esculturas asirias o las bellas esculturas griegas y romanas. Todas ellas tienen algo en común, y es que son obras que trabajan la tridimensionalidad, abarcando la profundidad, permitiendo en muchos casos rodear y ver por todos sus ángulos.
A medida que fueron pasando los siglos, las temáticas fueron evolucionando, apareciendo otras temáticas como los retratos de poder de emperadores y gobernantes.
Durante la Edad Media, como pasó con el resto de las artes, la escultura estuvo al servicio del mensaje cristiano, creando programas iconográficos complejos en las portadas e interiores de los templos.
La Edad Moderna y la época dorada de la escultura
Con la llegada del Renacimiento italiano, la escultura volvió a liberarse del yugo cristiano para vivir una nueva época triunfal.
Desde los relieves de Brunelleschi y Giberthi para las Puertas del Paraiso de la Catedral de Florencia, a los grandes maestros de la escultura como fueron Donatello, Miguel Ángel o Benvenuto Cellini, quienes recuperaron los retratos de poder o la mitología con esculturas como Gattamelata o Perseo y Medusa entre otras.
Estas obras estaban fuertemente influenciadas por las esculturas clásicas grecolatinas, basadas en los estudios teóricos y muy vinculadas a los constantes descubrimientos de esculturas clásicas en territorios italianos.
Miguel Ángel y Bernini, los grandes referentes de la escultura moderna
Si tenemos que poner nombres a los grandes maestros de la escultura de la Edad Moderna esos son, sin duda, Miguel Ángel Buonarroti y Gian Lorenzo Bernini.
Los dos fueron artistas polivalentes, escultores, arquitectos al servicio del papado y de las principales familias italianas.
Miguel Ángel despuntó como escultor muy joven con obras como el David o la Piedad, realizando obras para la familia Medici en Florencia y Roma; una de las cosas más sorprendentes de su obra es que dejó inacabadas varias obras como la Piedad Rondanini.

Por su parte, Gian Lorenzo Bernini fue uno de los referentes en la escultura y arquitectura que darían las pautas del arte barroco.
En sus obras encontramos la idea de movimiento, de ruptura de la composición clásica, con obras como El rapto de Proserpina o Apolo y Dafne.
A partir de entonces, los artistas de los siglos XVII, XVIII y parte del XIX, tuvieron fuerte influencia de estos dos artistas a quienes considerarían maestros de forma constante., autores como Antonio Cánova o William Wetmore Story son algunos de estos ellos.
Auguste Rodin y la ruptura de la escultura moderna
Quizás el primer escultor en romper este continuismo clásico sea el francés Auguste Rodin.
Nacido en 1840 en una familia modesta, tuvo un gusto por las artes desde muy temprana edad, pero no tuvo éxito en su acceso a la formación académica, lo que le permitió experimentar de forma más libre.
Rompió con la tradición académica de copiar la realidad de forma fidedigna, lo que le supuso duras críticas por sus obras aparentemente toscas e inacabadas. Sus figuras muestran desproporción, expresión y movimiento. Estuvo vinculado al impresionismo, por lo que la luz es clave en la interpretación de sus obras.
Si hay una obra reconocida de Rodin, esa es sin lugar a duda El Pensador. Realizada, entre 1881 y 1882, como parte del conjunto escultórico de la Puerta del infierno. En un primer momento iba a ser un homenaje al poeta Dante, autor de la Divina Comedia.

La influencia de Miguel Ángel es evidente, tanto en composición, recordando al profeta Jeremías de la Capilla Sixtina.
Esta escultura pronto se convirtió en un icono de la modernidad, realizándose múltiples copias en diferentes tamaños que se han ido instalando por diversas ciudades.
Soziedad Alkoholika: No intente hacer esto en casa
El pensador de Rodin forma parte de la portada de ¡No intenté hacer esto en casa! trabajo de la banda de trash y hardcore punk Soziedad Alkoholika publicado en 1997.

La banda surgida en Vitoria en 1988 ya llevaba unos años cosechando éxitos en la escena nacional con trabajos como Ratas o Diversiones..?
Este disco fue producido por Jesús Arispont, bajista de Def Con Dos, y cuenta con temas como Operación Menguele o Cuando nada, vale nada.
En este trabajo, la banda trabajó como cuarteto tras la marcha del guitarrista Pedro.
Hoy en día, Sozidad Alkohólika sigue siendo un referente en la escena musical de este país, habiendo tenido polémicas y cancelaciones, siendo acusados de enaltecimiento del terrorismo de ETA y de antisemitismo, teniendo que cambiar la letra de Nos vimos en Berlín, algo que reconocieron como una ignorancia al confundir sionismo y judaísmo.







