Viva Suecia en Murcia: una noche para compartir escenario e historia
La primera entrada al concierto fue por el backstage. Carlos del Amor acompañó a Viva Suecia a través de las pantallas, mostrando esos instantes que suelen quedarse fuera del alcance del público. Una manera cercana de presentar a una banda que afrontaba en Murcia su convocatoria más multitudinaria tras trece años de recorrido.
La fecha llevaba aproximadamente un año agotada, pero hubo que esperar hasta el mismo sábado para despejar las dudas sobre su celebración. La previsión de lluvia condicionó los preparativos y motivó el adelanto del horario anunciado. Con ese contexto, conseguir que el concierto saliera adelante ya era un primer motivo de alivio.
Hoonine y los invitados de lujo
Hoonine había abierto la jornada con su proyecto en solitario. Carmen pasaría después a formar parte del directo de Viva Suecia, donde toca guitarra y teclados. Tenerla también en la apertura permitía conocer otra faceta de una artista habitual en su escenario. Más tarde volvería al micrófono para compartir con Rafa Val Tú y yo contra los demás, como hacen en Hecho en tiempos de paz.

Un repaso por su discografía
Dolor y gloria dio comienzo al concierto principal. Durante unas dos horas convivieron canciones como Lo siento, Hablar de nada y Sangre con una recuperación de los primeros años: Permiso o perdón, de La fuerza mayor. Había espacio para el disco reciente y para quienes siguen al grupo desde bastante antes de los grandes recintos. Ese cruce entre etapas era una buena forma de celebrar el camino recorrido sin quedarse únicamente en las cifras.

Los invitados entraron en ese relato a través de canciones concretas. Rata se sumó a Deja encendida una luz y Sean Frutos y Jorge Guirao, de Second, compartieron La voz del presidente. La elección tenía sentido en una noche en casa: músicos de distintas trayectorias encontraban su sitio dentro del repertorio de Viva Suecia, con cada encuentro aportando un motivo para recordar la fecha.

Antonio García y Dani Sánchez, de Arde Bogotá, aparecieron para El bien. Las dos bandas ya habían compartido esa canción en otras ocasiones; en Murcia, el reencuentro encajaba con el carácter de la convocatoria. Un tema conocido ganaba otro aliciente al reunir sobre el escenario a músicos que el público ha visto crecer en paralelo.

El gran cierre
Viva Suecia reservó Mala prensa para rematar su actuación. La despedida llegó después, con músicos e invitados juntos mientras sonaba La parranda y los fuegos artificiales completaban el cierre. El último guiño a Murcia dejaba una imagen acorde con lo que había sucedido durante la noche: Viva Suecia compartiendo su gran cita con músicos que también forman parte de su historia.








