Canova, Whitesnake y la perfección neoclásica

La portada de uno de los mejores discos de Whitesnake nos transporta a la perfección y la belleza de una de las esculturas más representativas del neoclasicismo.

La historia del arte está plagada de constantes alternancias entre orden y caos, pasión y razón, como motores creativos. Hoy Canciones sobre historia y arte arranca el 2026 con una de las esculturas clave del neoclasicismo gracias a una de las bandas de hard rock más emblemáticas de todos los tiempos.

El siglo XVIII, la vuelta a la razón

Durante la Edad Moderna la razón y la pasión fueron cabalgando juntas a lo largo de los años. Si bien es cierto que, fue el triunfo del pensamiento moderno, con el desarrollo científico que  aportaron autores y filósofos como Descartes, Galileo Galilei o Robert Hooke; también fue la época donde el catolicismo se apoyó en el dramatismo para poder conmover a los fieles, creando obras de arte impactantes, llenas de emoción desbordante, como pueden ser las obras de Caravaggio, Ribera o Pedro de Mena, entre otros.

Todo esto fue evolucionando a lo largo del tiempo, hasta que llegó el siglo XVIII, y con ello el triunfo de la razón.

A medida que la evolución y el desarrollo científico avanzaban, también fueron creciendo las ideas de que ese conocimiento debía llegar al mundo, de forma clara y ordenada, surgiendo así propuestas como Diderot y d’ Alembert de recopilar conocimientos en volúmenes creando así las enciclopedias. Por otro lado, las logias, academias y demás centros de debate comenzaron a acercar sus saberes a la ciudadanía.

 

El Neoclasicismo, el reflejo en las artes de este periodo.

Las artes siempre han sido un fiel reflejo del tiempo que viven y no es de extrañar que la Ilustración y el triunfo del orden trajeran un nuevo tipo de arte.

El Neoclasicismo, como su propio nombre indica, trataba de volver al gusto clásico grecolatino, con esas arquitecturas y esculturas llenas de belleza y perfección, tratando de despojarse de ese recargamiento que había ido en aumento durante el Barroco, con composiciones abiertas, con personajes cuyas posturas y rostros eran antinaturales y dramáticamente forzados.

Esto va a hacer que las obras del Neoclasicismo tiendan a unas composiciones cerradas, con mayor tendencia a la simetría, donde los personajes muestren unos rostros más suaves y calmados.

En la música también se ve reflejado este cambio, desde composiciones recargadas y llenas de alteraciones como podían ser las obras de Vivaldi o Bach, nos vamos a encontrar con composiciones más sencillas y menos recargadas con compositores como Haydn, Schubert o, el gran genio del momento, Wolfang Amadeus Mozart.

 

Antonio Cánova, el gran referente Neoclásico

Si existe un artista de referencia del Neoclasicismo ese es Antonio Cánova.

Antonio Canova

Nacido en Possagno en 1757, era hijo de una acomodada familia de canteros y picapedreros venecianos. Desde joven demostró un gran talento y a los 11 años ya se estaba formando como aprendiz del escultor Torretti.

Estudió la escultura clásica grecolatina y, aunque también trabajó la pintura, fue en la escultura donde destacó especialmente, siendo comparado con grandes referentes como Bernini.

Con apenas 24 años obtuvo tal reconocimiento que marchó a Roma, visitando Florencia y Bolonia donde siguió perfeccionando su arte. En la ciudad eterna pudo aprender copiando grandes esculturas clásicas y realizó algunas de sus obras más famosas como Teseo y el minotauro de 1781 o Psique reanimada por el beso del amor comenzada en 1787 y terminada en 1793.

Psique reanimada por el beso del amor

 

Esta escultura es casi la cumbre del arte neoclásico, una escena que muestra un beso entre un cupido alado y una joven desmayada, cuya composición muestra una armonía casi perfecta en la que ambas figuras parecen enmarcarse en un triángulo.

Amor y Psique, el mito tras la belleza

Para comprender la belleza de esta obra hay que recurrir a las Metamorfosis de Ovidio y Apuleyo donde se cuenta que Pisque era la hermana pequeña de tres hermanas cuya belleza generaba celos de la propia Venus.

Los hombres la idolatraban, pero nadie conseguía desposarla y sus padres preocupados fueron a consultar al oráculo de Mileto quien recomendó abandonar a la joven en una montaña alta donde un monstruo la desposaría.

Al quedarse sola, el viento Céfiro se llevó a Psique hasta un valle donde quedó dormida, más al despertarse se encontró en un palacio donde fue acogida por doncellas que se pusieron a su servicio. Al anochecer su esposo se unió a ella, y cada noche en medio de la oscuridad el matrimonio se amaba, pero al llegar el alba el marido desaparecía.

Cupido y Psique (Cupido y Psique). Pintura de Louis Jean Francois Lagrenee

Pasado el tiempo, Psique comentó que echaba de menos a sus hermanas y consiguió convencer a su esposo de que la llevase hasta la montaña donde fue abandonada. Su esposo le advirtió que sus hermanas tratarían de acabar con su dicha. Cuando se reunió con ellas, Psique no sabía cómo describir a su marido ya que no lo había visto nunca y ellas le convencieron de que llevase un candil a su cuarto y cuando su esposo durmiese lo encendiera para ver su rostro. Cuando lo hizo descubrió que su esposo era Cupido, derramó derramando una gota de aceite caliente sobre su rostro, haciendo que se despertara y la abandonase decepcionado.

Venus, encolerizada por la belleza de Psique y por haber quemado a Cupido, trató de localizarla y, una vez que lo logró trató de humillarla obligándola a hacer tareas casi imposibles para una humana, como bajar al inframundo a pedirle a Perséfone un poco de belleza que debía guardar en una caja. Psique trató de abrirla buscando reponer su belleza para recuperar a su amado, pero se sorprendió cuando al abrir emanaros vapores de sueño estigio, dejándola inconsciente.

Cupido, que había seguido a su amada, trató de despertarla con un beso, limpiando el sueño de su ser y suplicando a Júpiter y Venus que le dejaran desposarla. Ambos accedieron y consiguieron hacerla inmortal, teniendo una hija llamada Hedoné.

Whitesnake Saints and Sinners

La belleza de esta obra de Cánova hizo que pronto se convirtiese en un referente de la historia del arte y un icono de la cultura popular.

Tanto es así que la banda de hard rock Whitesnake adaptó esta obra para la portada de su sexto disco de estudio Saints and Sinners, publicado en noviembre de 1982.

Este trabajo consolidó a la banda gracias a temas como Crying in the rain o la conocida Here I go again.

Durante las caóticas sesiones de grabación, David Coverdale y su mánager tuvieron serios conflictos y, a pesar de contar con músicos como John Lord o Ian Piece que venían de Deep Purple, junto a los guitarristas Micky Moody y Bernie Marsden, el año siguiente supuso un punto de inflexión en la banda con la marcha de varios de los miembros, quedando únicamente David Coverdale y John Lord. Por suerte, Moody y Murray regresaron un breve tiempo después para el siguiente disco Slide It In.

En la portada del álbum, la banda utilizó el Amor y Psique de Cánova incluyendo una blanca serpiente de mármol al conjunto, haciendo referencia a la banda.

La banda prosiguió su carrera con diferentes formaciones, incluyendo a músicos como Steve Vai, y desde 2002 hasta la actualidad han seguido en activo, convirtiéndose en un referente mundial del hard rock.