Es motivo de celebración que una taberna como La turra, que apuesta por convertirse en un punto de encuentro social en el barrio de Lavapies esté de aniversario.
Para celebrar este primer año de actividad se celebró en la sala Trash Can de Madrid un concierto especial con las actuaciones de American Ghost y Drunken Fighters.
American Ghost.
Tenía ganas de ver al sexteto madrileño American Ghost, una banda que mezcla rock, blues country y folk al más puro estilo americano.
La portada de su último disco Guerrilla Western con referencias a Picasso fue lo primero que me llamó la atención y forma parte de la sección Canciones sobre Historia y Arte.
Arrancaron la noche con Underdogs, casi como un himno sureño donde la voz de Danny pone los pelos de punta.

La banda sabe conectar con el público, las guitarras de Santi el Lobo Rodriguez y el multinstrumentista Guillermo Izquierdo hacen una simbiosis perfecta y eso se nota en canciones como el blues I go, You go o en Going Down.
Mención aparte tiene Valen Orgaz, bajista que sale a comerse el escenario en cada canción, al que parecía que el escenario se le quedaba pequeño mientras daba rienda suelta a líneas como las de Over You, una especie de homilía que hace entrar en trance.

Siguieron sonando temas como These Chains o Ghosters donde el público se entregó a cantar a coro antes de llegar a la primera versión de la noche.
En homenaje a David Bowie, de quien este mes se cumplen 7 años de su fallecimiento, se atrevieron con una elegante versión de Heroes.
El punto emotivo vino después cuando Danny dedicó Father a su padre y a todos aquellos que nos han dejado, siendo una de esas canciones cuya carga emocional te encoje el corazón.
De pronto la banda casi desapareció al completo quedándose Danny y Guille quienes interpretaron a guitarra y voz una versión de Adios Reina Mía de Eskorbuto, ganándose así a un público cada vez más enganchado al concierto.

Volvieron a la carga con Drinking Anyway un blues acelerado con el que iban dando sensación de despedida.
Pero aún quedaban los platos fuertes del show, con una versión con aires de góspel de Bella Ciao en homenaje a La Turra Taberna para dar paso a Last Praririe donde salvaron impecablemente los viento metal del disco con el teclado de Osinori, con un sonido Hammond que resultó un acierto.
Por último, casi sin tiempo para recuperar el aliento arrancaron con Dramas In A Bottle, contando con la colaboración de The Outsider rapeando queien da un rollo al tema que lo lleva al siguiente nivel.

Drunken Fighters.
Llegó el turno de la banda de Celtic Punk catalana Drunken Fighters, un sexteto que sabe mezclar la música tradicional celta con violines Wistle o mandolinas con el punk rock más cañero y que venían presentando su disco Someday.
Arrancaron con unos cortes tradicionales antes de meterse con Fight, toda una declaración de intenciones con el ritmo acelerado que lleva Pau a la batería, que junto a los violines de Ignasi y las flautas de la multinstrumentista Iranzu hacen un combo bestial.

Después fue el turno de Germns, uno de los singles de la banda, tema que hace conectar al público directamente que ya estaba más que entregado.
Fue el turno de Requiem, que en palabras de Alex, vocalista de la banda es uno de los grandes temas del disco y no les falta razón.
Poco a poco fueron avanando otros temas como Be lost to be Found o I´ll be free someday, un tema de corte animado y alegre que ya calentaba los pogos en las primeras filas de la sala.

Con Friends arrancaron un aire festivalero, un tema de punk rock de la vieja escuela que tiene pinta de dar mucho más de si en grandes festivales. Posteriormente llegaría Like Today, un tema muy acelerado, que pone a Dani en todo un reto a las guitarras.
Mención aparte tiene Voice of the sea, uno de los temas más folk de la banda y que habla del daño medioambiental que estamos causando a los mares y océanos.

Volvieron a tocar unos cortes de folk instrumental antes de dar el último aliento con LRK, Drinking y llegar a culminar la noche con Je$u$, un dinámico y divertido con mucho transfondo reivindicativo.

Con esta apuesta, La taberna La Turra celebró el, esperemos primero de muchos años de vida, brindemos por ellas, salud y rock n roll amigos.







