Crónica | Koma en Murcia: una vuelta gloriosa al Garaje Beat Club

Doce años, que se dice rápido, llevaban los fans de Koma en Murcia esperando su regreso. Y la sala Garaje Beat Club, uno de los templos del rock en la ciudad, se llenó este domingo por la tarde —una elección poco usual para el calendario de conciertos—, pero eso no fue obstáculo para que un público fiel y entregado respondiera a la llamada de los de Pamplona.

Antes de comenzar, en un toque entre divertido, en consonancia a la personalidad del grupo, sonó el clásico «nananá» de Barrio Sésamo mientras la pantalla seguía tapando el escenario. La tensión se sentía en el ambiente, y en el momento cero, la pantalla se levantó y ahí estaba Koma, desatando toda su potencia desde el primer acorde. Arrancaron con Dinamitalos, el enérgico tema de apertura de su último disco, enlazando sin pausa El Viaje y La Máquina del Tiempo. La banda salió con un sonido afilado y contundente, dejando claro que Koma han vuelto para quedarse, tal y como nos comentaron en la entrevista que les hicimos recientemente.

No tardaron en llegar los clásicos. Tío Sam y ¡Vaya carrera que llevas, chaval! levantaron la primera gran oleada de brazos al aire. Fue en ese momento que Brigi, en su estilo irreverente, se dirigió a la audiencia: “Un placer venir el día del Señor,” en referencia a la cita dominguera que, lejos de restarle energía, le dio un toque especial de celebración.

A partir de ahí, el concierto fue una mezcla perfecta de temas nuevos y otros que ya son clásicos imprescindibles. Temas como la oda a la cultura de bar de Los Desheredados, la ecologista El Exterminador se mezclaron con temas como Imagínatelos Cagando, La almohada cervical o El Pobre, que arrancó el primer pogo de la noche. Fue una explosión de energía donde se respiraba una mezcla de nostalgia y euforia. Con cada tema, Koma confirmaba que su regreso es más que un revival; es una declaración de que su música sigue tan viva y necesaria como siempre.

El final parecía acercarse al ritmo de El Sonajero cuando el grupo abandonó el escenario, pero el ambiente ya estaba prendido y todos sabíamos que todavía quedaba pólvora. Y así fue: la banda regresó con Palabras Mágicas un medio tiempo de su nuevo álbum que bajó apenas un peldaño en la intensidad de la noche, solo para darle un toque diferente, y permitiendo que el público saboreara cada nota. Una de mis canciones favoritas de este nuevo trabajo, un tema fresco y que se siente diferente sin perder la fuerza característica de Koma.

A partir de ahí, todo fue un estallido: la banda encendió el Garaje Beat Club con temas que desataron el pogo y el clamor de brazos al aire. Sakeo, Aquí huele como que han fumao y la coreable Bienvenidos a Degüelto (donde un chaval del público se subió al escenario para cantar, compartiendo el micro y la gloria por unos minutos) fueron la confirmación de que Koma tiene un sitio inamovible en el corazón de sus seguidores.

Finalmente, llegó la traca final con Mi Jefe, con el que el grupo puso el broche de oro. Un cierre apoteósico, en el que no faltaron saltos, gritos y una mezcla de nostalgia y catarsis. Koma se despidió del Garaje Beat Club como los grandes: dejando al público con ganas de más y la certeza de que su regreso es una de las mejores noticias para el rock y el metal del estado.