Entrevista a Persefone: “Lo que cuenta es seguir teniendo a la gente que quieres cerca”

Aprovechamos la tercera edición del Progstureo Fest para charlar con los andorranos Persefone, la banda encargada de poner el broche de oro al festival madrileño hecho por y para los amantes del progresivo.

Antes que nada queríamos daros las gracias por dedicarnos unos minutos de vuestro tiempo.

Carlos: ¡Nada que agradecer! Gracias a vosotros, por aguantar nuestras tonterías. (risas)

Ha pasado más de un año desde que publicasteis vuestro último disco Aathma, tiempo suficiente para poder valorar con cierta perspectiva la acogida que ha tenido entre el público, sobretodo después de haber girado por Europa y Japón para presentarlo. ¿Esperabais el reconocimiento que habéis logrado en la prensa especializada y ese crecimiento tan notable de público?

Carlos: Durante este año y pico ha pasado algo muy curioso. Lo primero ocurrió con el lanzamiento del crowdfunding, que, aparte de ser la plataforma que nos brindó la economía para producir el álbum al nivel que queríamos, nos dio un poco de empuje y de tirón para que la gente supiera lo que estábamos haciendo. Cuando publicamos el álbum, la promoción a nivel discográfico nos ayudó muchísimo a ganar cierta presencia en revistas, webzines, listas del año… Esas cosas siempre ayudan a la banda a crecer y a ser más conscientes de ese crecimiento. Y ya a los pocos meses de sacar el álbum hicimos la gira europea, que realmente fue mucho mejor de lo que esperábamos a nivel de asistencia.

Sergi: Fue la primera gira europea que hicimos como cabezas de cartel. Ya habíamos visitado Europa otras veces teloneando o haciendo un co-headlining, por lo que realmente esta gira fue la que nos permitió ver el alcance que tenía el grupo. Solamente el grupo.

Carlos: Sin duda fue bastante mejor de lo que podíamos imaginar. Por eso al acabar las primeras fechas, nos planteamos la idea de añadir unas cuantas más por Europa, esta vez subiendo un poquito el nivel de la producción y del setlist. Con esto conseguimos un segundo punto de orientación para valorar en qué momento se encontraba la banda. Se notó mucho la diferencia, no sólo en la asistencia de la gente, sino en la interiorización de los temas. La gente fue directamente esperando escuchar las canciones de Aathma, mientras la primera vez aún esperaban las del disco anterior.

Marc: En las primeras fechas presentabas Living Waves y la conocían tres personas.

Carlos: La verdad es que Aathma nos ha dado un montón de buenos momentos. Mucho trabajo también, pero muy buenos momentos. Así que sí, el crecimiento, en los aspectos que comentábamos, se ha notado y se sigue notando.

Viendo la acogida que ha tenido Aathma, y sabiendo ahora que gracias a eso habéis conseguido aumentar el número de fechas por Europa como cabezas de cartel, puede deducirse que la banda se encuentra en un momento en el que es relativamente capaz de sostenerse por sí misma. ¿Os encontráis realmente en esta situación? ¿Cómo valoráis la posibilidad de vivir únicamente de la actividad de la banda a corto o medio plazo?

Carlos: La cuestión está en la visión honesta que tú tengas sobre lo que haces. El público general, cuando piensa en música, piensa en músicos de éxito. Pero no todos los músicos pueden alcanzar ese estatus. Yo creo que hacer death metal progresivo con canciones de veinte minutos no es la manera más inteligente de conseguir dinero, pero nosotros lo hacemos porque tenemos una inquietud creativa que cubrir. Durante muchos años no nos ha hecho caso nadie y ahora que nos lo empiezan a hacer, no creo que vaya a cambiar nada en la banda. A nivel de directo y de producción respondemos a esa misma actitud y por eso queremos mostrarnos tal y cómo pensamos que debería mostrarse lo que hacemos. Si tú planteas la banda como un proyecto que fundamentalmente te dé un fruto económico, como algo de lo que puedas vivir, tienes que recortar por alguna parte para encontrar ese beneficio. Por eso nosotros entendemos que el futuro de la banda pasa únicamente por llegar al punto en que seamos lo que nosotros queremos ser y podamos entregar al público lo que queremos ofrecer como banda. Cueste lo que cueste e implique lo que implique.

Sergi: Nos hemos vuelto muy autoexigentes en este tiempo, porque a veces vas a un concierto y no ves nada interesante más allá de lo musical: no hay ni una lona, ni unas luces, ni un espectáculo. Nosotros intentamos al menos ir con nuestro propio técnico de luces y de sonido, y en esa consideración extra reside la diferencia entre ganar algo de dinero o nada.

Carlos: Yo creo que no depende de ti cuándo vas a empezar a obtener beneficios, así que no puedes plantear la banda de esa manera. Creo que es un error de base. Nosotros hacemos esto, insisto, como respuesta a nuestras inquietudes creativas, por ello tenemos que encajarlo siempre en nuestra vida personal, laboral y familiar.

Sergi: Es más, nos han salido conciertos y festivales a los que no hemos podido ir porque, siendo abril, no nos quedan más días de vacaciones en el trabajo o algunos miembros no pueden cogerlos…

Carlos: Se generan situaciones muy estresantes, pero siempre ponemos a los miembros de la banda primero. Si surge alguna historia, lo fundamental es que todo el mundo esté cómodo, porque lo que cuenta es seguir teniendo a la gente que quieres cerca.

Marc: Si a la gente le das a elegir entre la familia o el grupo, mal asunto.

Carlos: Tenemos unas bases muy claras: la familia está primero, las necesidades personales de cada uno están primero, todo se tiene que hablar y si alguien no puede se le va a apoyar. Siempre se hace piña. Y punto, no hay más. Siempre decimos que ya llegará el momento en el que se pueda hacer. Somos muy pacientes y no hay ninguna prisa para llegar a alcanzar según qué objetivos. Esa es un poco la actitud que intentamos llevar.

Aathma es un disco con una duración superior a los 60 minutos, factor que unido a la complejidad musical, lo convierten en un álbum difícil de digerir. Con respecto In Lak’Ech, el tema nuevo que habéis publicado, ¿supone un adelanto de lo que cabe esperar en vuestro próximo disco o es más bien una forma de calmar la espera hasta la publicación del mismo? Creo que puede haber mucha gente no haya asimilado aún Aathma y se haya encontrado, sin esperarlo, con material nuevo de la banda.

Carlos: Claro, eso seguro. Algunos de los miembros de la banda no han asimilado todavía ni el disco anterior. (risas)

Sergi: El tema nuevo surgió a raíz de las fechas que hicimos en Japón. Normalmente cuando vamos a tocar a algún sitio, estamos en la sala y ya. No hay tiempo para nada más. Pero en Japón nos lo montamos para tener como dos días de turismo en los que lo pasamos genial todos juntos. A la vuelta, estábamos deseando aprovechar ese respiro en Japón para hacer música nueva, y justo al volver del aeropuerto de Dubai recibimos un correo de Tim, de Ne Obliviscaris. En el correo nos contó sobre la gira que iban a hacer en abril y nos propuso girar junto a ellos, pero nosotros ya teníamos nuestras fechas cerradas para ese mes.

Carlos: La respuesta fue como: “sabes qué te digo, ¿quieres hacer un tema con nosotros o qué?” Cuando estas cosas pasan las tienes que coger al vuelo. Y por suerte nos respondió que sí. A partir de esto pensamos que, ya que iba a ser un tema aislado de Aathma, estaría bien aprovecharlo para experimentar en el estudio con algunas ideas a nivel de producción: grabamos las baterías en otro lugar y probamos a Logan Mader como productor para el tema.

Sergi: El resultado, comparado con Aathma, fue muy distinto, evidentemente. Es también lo que pedía el tema.

Carlos: Exacto. Pensamos que a la gente le gustaría porque compartimos mucha base de fans con Ne Obliviscaris y les podía atraer la idea de escuchar una colaboración entre los dos. A mí me encanta cuando mis bandas favoritas se llevan bien entre ellas. Y esto es lo mismo. Además, nos ha dado una pequeña relación con ellos. Cuando estábamos tocando en Hamburgo, ellos tocaban el mismo día que nosotros y después de su concierto vinieron en taxi a vernos. Nos intercambiamos mails, vinilos merch… Estuvimos hablando de cómo se lo montan ellos y cómo lo hacemos nosotros. Muy simpáticos y gente muy profesional. Por lo general, cuanto más tiempo pasas dentro de esto de la música, más ves que es todo muy serio, muy empresarial.

Marc: Totalmente. Pero con respecto a si es una previa de lo que viene, yo creo que no. Es un tema aislado. Sobretodo hecho para lo comentaba Carlos: para probar cosas, para experimentar un poco y para quitarnos la espinita de colaborar con ellos.

Siguiendo con el tema de las colaboraciones, se habló mucho de la Paul Masvidal en Living Waves cuando se publicó Aathma. ¿Hay planes de volver a colaborar con él en estudio?

Marc: Molaría que te cagas.

Carlos: Nuestra relación con él es muy buena realmente. Nos seguimos hablando y mandando mails cada poco. La verdad que lo sigo flipando cuando me contesta porque nunca te acostumbras a que Paul Masvidal te conteste un mail.

Marc: Ni a que cuelgue una foto en Instagram con tu camiseta tomándose un café. (risas)

Carlos: Lo que pasó con Living Waves fue tan perfecto que a veces pienso que es mejor no intentar repetirlo. Se le podría volver a preguntar si quiere trabajar con nosotros, y él estaría encantando. Pero es que salió todo tan natural, el tema quedó tan bien y tan redondo, y tiene además tanto feeling a lo que es él, que probablemente si se repitiera la colaboración no haríamos nada tan bueno. Se podría plantear, por supuesto, y para nosotros sería un placer, pero yo creo que lo que teníamos que haber hecho juntos, al menos a día de hoy, ya está hecho. A mí me encantaría, pero hay que ser moderado.

En entrevistas previas habéis explicado con todo lujo de detalles cómo compone y produce su música Persefone, haciendo especial hincapié en la necesidad de trabajar con un método rápido y de calidad para no interrumpir el proceso creativo. ¿Habéis utilizado este esquema desde los inicios de la banda? ¿No os habéis planteado componer en un ambiente de ensayo?

Carlos: No, qué va, eso está prohibido. (risas) Componer para mí es matemáticas puras y duras. SI tú estás con otra gente en el momento de componer, estás obligado a dar una idea. La primera vez igual es algo fresco, pero la tercera no lo va a ser. La gente tiene las ideas que tiene y no hay más. El otro día hablaba sobre esto con nuestro técnico mientras veíamos el Some Kind of Monster de Metallica. Tú los ves ahí, aunque sean Metallica, cabreados con los riffs que han compuesto en el local porque suenan todos iguales. (risas) Para mí, para poder afrontar la composición de un álbum nuevo necesito tomarme el tiempo suficiente para tener una idea muy clara de lo que quiero, y a partir de ahí empezar a juntarme con algún miembro de la banda. Poco a poco, hasta que lo ponemos todo en común. Es un proceso muy artesanal, en el que tienes que ir añadiendo lo justo porque, en mi opinión, cada segundo tiene que tener interés. Ese proceso no lo puedes recrear en un local porque son muchas personas y hay muchos factores que no puedes controlar. Nuestro sistema es muy básico realmente, pero funciona bien. Se trata de tener algo con lo que rápidamente puedas tocar y captar la idea. A veces hemos grabado ideas de teclado con la guitarra, y otras ideas de guitarra con el teclado. Lo que importa es poder guardar fácilmente la materia base con la que poder trabajar después. Además, intentamos no usar nunca MIDI, porque a fin de cuentas todo lo que escribes lo tienes que acabar tocando y el MIDI es una mentira que te cuentas a ti mismo. (risas)

Volvéis a tocar en Madrid, de nuevo presentando Aathma, pero bajo una situación muy diferente a la que vivisteis la primera vez. ¿Qué esperáis de esta noche y cómo os sentís formando parte de una propuesta tan arriesgada con la del Progstureo?

Marc: Lo primero, orgullosos. Y muy contentos porque siempre es bueno volver. Esperamos pasar una noche de puta madre. Me han dicho que ayer hubo como 250 personas más o menos. Yo me conformo con que metamos lo mismo o, si se puede, un poquito más.

Carlos: Al final del día, y esto te lo digo con el corazón en la mano, cuando estamos en Andorra prácticamente no nos vemos, porque andamos muy ocupados. La vida es un desastre. Y una banda es un desastre con los desastres de los miembros a sumar. Por eso a mí lo que más ilusión me hace de dar conciertos es ver a mis compañeros, subirme ahí arriba, tocar y disfrutar con ellos. Para mí no tiene más misterio. Esperamos que la gente vea eso y se lo pase igual de bien, que se olviden de todo y tengan una buena noche. Como digo siempre, tenemos la suerte de tocar un concierto más juntos, porque nunca sabes cuándo va a ser el último. Hoy se puede, y como hoy se puede hay que disfrutarlo a ese nivel.

Marc: Tanto lo que pisan las tablas como los que están abajo.

Carlos: Al final somos los mismos. Yo he estado ahí abajo. Vivimos la música de la misma manera todos. Habrá alguien que esté agradecido porque tú toques, pero tú también lo estás porque él esté ahí. Por ejemplo, hay dos muchachos de Rumanía que han venido a vernos con la madre. Desde Rumanía.

Marc: Ayer se vieron a Ne Obliviscaris y hoy nosotros. Vaya fin de semana completito les ha montado la madre.

Carlos: Mira, pierdes dinero, pasas sueño, te encuentras mal muchas veces… pero luego te encuentras estas cosas y al final del día piensas qué es lo que cuenta de verdad. Yo siempre he pensado que la vida va de hacerse viejo y tener muchas historias cojonudas que contar. El que tenga las más guapas gana. Una banda, por suerte, te da muchísimas. (risas)

Sergi: Mola también tocar con grupos con los que hemos tocado ya. Al final te acabas cruzando en festivales de este tipo y es genial. Mi primer concierto con Persefone fue junto a Cheeto’s Magazine. Y con Quaoar también coincidimos en esta sala. Mola un montón volver a coincidir con ellos así porque si no, no tenemos oportunidad. Si no nos vemos entre nosotros estando en Andorra, imagínate con peña de otros sitios.

Hemos propuesto a los grupos un pequeño juego durante los dos días del festival. La banda a la que entrevistamos antes, Cheeto’s Magazine, sin saber quiénes serían los siguientes, os mandó una pregunta. Por desgracia, sois la última banda con la que charlamos y no vais a poder enviar la vuestra a ningún grupo, pero lo que os han preguntado es: “la carne, ¿poco hecha, al punto o muy hecha?”

Carlos: ¡Ay, depende! Si Filipe está cerca, que es vegano, muy poco hecha, cruda directamente. (risas) Y si no está cerca, bastante hecha.

Marc: Depende. Si es carne roja, al punto o poco hecha. Si es pollo y eso, bien hecho.

Sergi: Ya está todo dicho. Podría decir muchas guarradas de la carne y de Filipe, pero…

Carlos: Le queremos mucho.

Marc: Pero es un veganazi y hay que meterle caña.

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