Joan Manuel Serrat arranca su gira de despedida en España en el festival Murcia On

Que mejor lugar que la Plaza de Toros de Murcia para que el cantautor arranque en España su gira de despedida de los escenarios.

Tras la inacabada gira No hay dos sin tres por el desgraciado accidente de Joaquín Sabina en el WiZink Center de Madrid y la posterior inactividad forzosa a raíz de la pandemia, Joan Manuel Serrat (uno de los cantautores con más historia de nuestro país) merecía y quería despedirse de su público a su manera; así arrancaba la gira El Vicio de Cantar 1965-2022.

Gira que habiendo empezado en Nueva York en abril y terminando en el Palau Sant Jordi de su ciudad natal, Barcelona, en diciembre de este año, lo llevará a más de sesenta ciudades de todo el mundo, donde en muchas de ellas tiene el cartel de sold out.

Este martes empezó su gira española en Murcia, dentro del festival Murcia On, con dos días consecutivos de concierto, un aforo rozando el lleno absoluto y un público que abarca varias generaciones dispuesto a disfrutar de un momento único. Un espectáculo sencillo e íntimo de más de dos horas de duración donde El Nano deleitó con sus grandes éxitos.

Con un arranque titubeante quizás por problemas de sonido, quizás por los nervios del momento con la canción Dale que dale (poema musicalizado de Miguel Hernandez); y acompañado por el gran arreglista, compositor y pianista Ricard Miralles, fue calentando la voz y sacando a relucir su enorme carisma con clásicos como El Carrusel del Furo, Lucía, No hago otra cosa que pensar en ti o Nanas de la cebolla.

Desplegando todo su poder con las canciones que pusieron en pie durante varios minutos las seis mil personas asistentes a la Plaza de Toros de La Condomina: Mediterráneo, la banda sonora con la que se han enamorado muchas generaciones y que el pasado año cumplía sus bodas de oro, escrita por Serrat durante su exilio en México; el emblemático y sempiterno Cantares y Fiesta; donde un emocionado Joan Manuel respondía a los aplausos con un Muchas gracias.

Con un continuo discurso de agradecimiento: al público, a sus canciones que las describe como música que habla y letra que canta y a los personajes de las mismas, salió también a relucir el Serrat más reivindicativo. Demostrando que las letras de sus canciones, por las que parece que no ha pasado el tiempo, están más de actualidad y más vivas que nunca. Realizando un alegato medioambiental donde ha puesto el foco en el Mar Menor, que aunque estemos en LA FIESTA DE LA DESPEDIA es fundamental no perder la perspectiva de lo importante.

El discurso, continuamente interrumpido por los aplausos de su público y frases como qué grande eres y aunque según palabras del artista NO HABÍA TIEMPO PARA LA NOSTALGIA, se respiraba en el ambiente la tristeza del adiós.

Y con un Adiós, amor mío…No me llores… volveré… de la maravillosa Penélope, se fue del escenario.