SARA – PIMEYS
A principios de año, la banda finlandesa Sara nos sorprendía para bien con este contundente Pimeys que nos presenta un sonido más recrudecido con respecto a sus álbumes anteriores. El que puede ser su disco más oscuro hasta la fecha.
El redondo abre con Mun ihminen que comienza con una intro orquestal, presentando el álbum con magnificencia y dramatismo. Sonido melancólico con tintes electrónicos, destacando el bajo atronador que da carácter al tema, intercalando con estribillos que interrumpen el camino oscuro otorgándole cierta dulzura y luz. Muy destacable el impresionante solo en la fase final del tema que al finalizar nos devuelve de nuevo a la oscuridad más absoluta. Oscuridad esperanzadora.
Más cañera, comienza Taivas. De nuevo nos sumergen en una atmósfera dramática y tétrica para dar paso a un estribillo que nos anima a movernos de esas lóbregas tinieblas y despertar.
Taivas ei tippunut
patsaat ovat kaatuneet
Uusi aika koittanut
taivas ei tippunut
El cielo no se cayó
las estatuas han caido
ha llegado un nuevo tiempo
el cielo no se cayó
Hacia la mitad del tema nos sorprenden los rugidos guturales “blackers” de Juho Vanhanen, más conocido como Jun-His (vocalista de Oranssi Pazuzu). Sonidos que nos hunden mucho más en la oscuridad fangosa, para de nuevo devolvernos a la superficie gracias a su estribillo algo más luminoso. Una canción que habla sobre la esperanza del nuevo mundo que se nos muestra poco a poco, a pesar de las adversidades y la negrura que hemos vivido en los últimos tiempos. Una muestra maravillosa de sombra y luz con altas dosis de crudeza. Desde luego, Sara demuestran que este es uno de sus discos más “guitarreros” y duros.
Comienza como si de un rayo de sol entre la tormenta se tratara, Sileä tie. Joa Korhonen hace gala, como de costumbre, de su preciosa y melosa voz que completa a la perfección la atmósfera melancólica y nostálgica. Siempre con ese rayo de esperanza y luz en medio de la incertidumbre.
Loistat siellä jossain
kun katson pimeyteen
Brillas allí en alguna parte
cuando miro en la oscuridad
Oscura y perturbadora, le sigue Olla liikkumatta. Lenta, densa y acompañada de una preciosa línea de piano, nos invita a caminar por una inquietante y desconocida senda. Con un estribillo que nos ofrece un sonido mucho más crudo y pesado, recorremos el camino sombrío y perturbador, a veces pedregoso, a veces suave; pero siempre incierto. Al parecer, esta canción ha sido influenciada fuertemente por la serie de Netflix: Dark, así como el resto del álbum.
En palabras del propio Joa:
“La gran atmósfera de la serie influyó mucho, y quería traer al álbum esas atmósferas fuertes.”
Se osa joka rikkoo, comienza con una intro con toques electrónicos que nos recuerda mucho a su disco anterior Summa. Con tintes industriales nos introducimos de lleno en el espacio tormentoso y apacible, borrascoso y despejado, sombrío y luminoso a la vez. Siempre en constante contradicción.
Tunsin pohjan liikkuvan
näin rajat joilta ei palata
Jätin kaiken taakseni
enkä mä kaipaa sieltä mitään
Sentí que el fondo se movía
así los límites de los que no hay retorno
dejé todo atrás
y no echo de menos nada allí
Comienza cañera Irtoavat leuat. En este caso las guitarras son las protagonistas, y con una pesada batería, nos invitan a alzar un agridulce vuelo. Otro tema en el que atestiguan que en este disco, el sonido de las guitarras toma el protagonismo por completo.
Llega el turno de Lautta, mostrando de nuevo el gusto de esta banda por los sonidos electrónicos, compaginándolos a la perfección con melancolía y oscuridad. Lenta y sinuosa nos lanza por pasajes asolados y valdíos de desesperación, con una línea melódica de piano que en ocasiones puede recordarnos ligeramente a Nine Inch Nails. Una de mis canciones favoritas del álbum, por la complejidad y cambios de melodía.
Lenta y taciturna, Syklit, nos acompaña hacia el final del álbum. La dulce voz de Joa nos mece lentamente hasta un estribillo decadente y pesado. El suelo se hace pedazos bajo nuestros pies. El tema se torna más y más oscuro, y una negrísima y monstruosa sombra se cierne sobre nosotros. Otra gran favorita que, al parecer, casi estuvo a punto de quedarse fuera del álbum. Por suerte, finalmente fue incluída y ha sido la encargada de dar un final apoteósico y por todo lo alto. Finaliza oscurísima, con un cierre orquestal que nos deja desolados. (La línea en la melodía coincide con la intro orquestal del primer tema).
Así, comienzo y final se abrazan creando el círculo perfecto que conforma este “Sykli” o “Ciclo”.
tähdistä tippuu, hyvästi
las estrellas están goteando, adiós
Desde luego, termino de escuchar este álbum más que satisfecha con el sonido contundente que nos presentan y con esa sensación de haber salido de un laberinto repleto de claroscuros en el que parece que me volveré a perder de nuevo.
Con este álbum, Sara demuestra que se sienten muy cómodos recrudeciendo su sonido y dejando que las guitarras eléctricas sean protagonistas, aun siendo fieles al sonido “Sara”. Una tendencia que ya veíamos en Summa, su anterior redondo, y que parece que, afortunadamente, han abrazado. Pimeys, una “oscuridad” en la que nos encanta sumergirnos.


