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Reseña: Wiegedood – There’s Always Blood at the End of the Road

Por
Alejandro Gonzalez Lopez
-
febrero 7, 2022
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    Wiegedood – There’s Always Blood at the End of the Road

    Recién editado hace apenas unas semanas, There’s Always Blood at the End of the Road es el cuarto disco de estudio de los belgas lanzado a través de Century Media. En este nuevo trabajo deciden dejar atrás y liberarse de la trilogía que habían compuesto en sus tres trabajos anteriores llevando su estilo un poco más allá.

    En este nuevo trabajo, como una vez más demuestran son una banda directa y centrados en lo que buscan hacer y como quieren su sonido. Sin necesidad de buscar la perfección, usar claqueta o pregrabados, propuesta interesante, siempre buscan dar espacio a la locura y a la suciedad. En el proceso compositivo son una banda estricta y en el contexto filosófico y la temática de sus discos se suelen referir a «que en la vida no hay cuentos de hadas».

    El primer tema del disco titulado FN SCAR 16 es una referencia a lo que suena el tema en cuestión aunque el tema de la letra trata sobre precisamente lo que muestran en el vídeo:

    «La humanidad es la cucaracha del universo.»

    Como en todo disco de black metal, las texturas siempre son importantes, los blast beats e incluso el trémolo picking y en este disco hay bastante de esto pero también se sale de ciertos clichés del género. A la hora de componer algunos de sus temas más elaborados del álbum como Now Will Always Be con ocho minutos de duración o el tema que cierra el disco titulado Carousel tratan sobre lo que estás viviendo en este preciso instante y de cómo sobrevivir a esta situación incierta. 

    El disco trata de hipnotizarte y aterrorizarte al mismo tiempo, al no disponer de bajo y su idea de tocar a dos guitarras entrelazadas para dar un resultado caótico pero con alguna parte bonita en la que el delay de sus guitarras haga presencia.

    Por un lado, Levy, el bajista de los ya consagrados Amenra, no es muy fan de complicarse con pedaleras, sencillamente utiliza un pedal de volumen, distorsión, reverb y delay. En cambio, su compañero Gilles lleva un equipo más complejo con octavadores para la pantalla del bajo como comenta en entrevistas. 

    Llegamos al tema que más me llama la atención del disco Until It Is Not siendo uno de los temas más épicos del álbum que precisamente está compuesto para completar la canción o la estructura de la misma. Es decir, escriben los riffs con bastante mimo, cosa que les hace más productivos y así ya tienen las partes terminadas para completar la canción y su estructura.

    Hay ocasiones en las que la producción roza la crudeza del industrial, el gancho que tiene el disco a primera escucha y si hay algo que define la música de Wiegedood es la palabra intensidad. Temas como Theft And Begging y Noblesse Oblige Richesse Oblige precisamente destacan por su velocidad e incluir algunos de estos elementos.

    El videoclip de Nuages también nos deja ver hasta donde se está desviando su música, aunque eso podría esperarse de una banda que forma parte del colectivo Church of Ra junto a grupos como Amenra y Oathbreaker de los cuales han compartido miembros.

    Wiegedood tratan de ir un poco más allá de simplemente «modernizar» su sonido, quieren profundizar más y encontrar música con la que ellos estén cómodos y orgullosos. Hacen música para sí mismos y su fórmula parece que funciona e interesa a los fanáticos del metal extremo.

    Vivimos en una época difícil en la que la incertidumbre y la locura nos tiene desbordados, al menos nos queda la música para evadirnos. Más pronto que tarde esperamos que se dejen ver pronto por los escenarios que hay muchas ganas de disfrutarles.

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