Deep Purple – Machine Head

Un disco imprescindible en cualquier colección de hard rock, ya no solo por su calidad musical, si no el legado que ha dejado. Desde los inicios de su formación, Deep Purple ha sido uno de los pioneros del género, cuyos miembros quedarán grabados en la historia del rock. Hoy, 50 años después de su publicación, Machine Head sigue siendo una pieza instrumental en el rock.

En su disco anterior, Fireball, experimentaron aumentando la distorsión y tempo más que algunos de sus contemporáneos; una tradición que parece mantenerse en cada generación nueva de músicos. En Machine Head mantienen esa chispa junto al blues y soul que será siempre parte de las raíces del rock.

Highway Star fue la primera canción que había oído del grupo y desde ese instante supe que me iban a encantar todas sus canciones. Mientras que Maybe I’m a Leo podría considerarse el tema más bluesero; Pictures of Home sería el más psicodélico. Por último en la cara A, tenemos el primer single que se publicaría del disco, Never Before.

Por la cara B, un riff que acompaña a todo guitarrista, Smoke on the Water; un tema que habla del incendio en el festival de jazz de Montreux, donde el grupo originalmente planeaba grabar el disco. Las dos últimas canciones, Lazy y Space Truckin’ son donde la banda más desprende su arte para improvisar, llegando a durar en directo hasta 11 y 26 minutos respectivamente.

La profesionalidad de Roger Glover al bajo e Ian Gillan en la voz fueron fundamentales en el éxito de la banda. Si bien el corazón creativo podría decirse que estaba en las guitarras de Ritchie Blackmore y los teclados de Jon Lord; la fuerza que más movería a la banda y que sigue encontrándose en el centro de todo es la batería de Ian Paice.