Contexto histórico:

Los inicios de la Edad Moderna, a caballo entre el siglo XV y XVI, supusieron una serie de cambios trascendentales en la filosofía europea.

El renacimiento italiano, con su teoría del humanismo donde el ser humano como centro del mundo a descubrir; los avances de la imprenta facilitando la transmisión de ideas y publicaciones, y el viaje de Colón a América supusieron una serie de acontecimientos transcendentales.

Sin embargo, no debemos olvidar que la mentalidad medieval seguía vigente. El miedo a la muerte que tan frecuentemente aparecía en forma de guerra o peste y que diezmaba la población; la falta de un excesivo rigor científico hacía que el peso de la religión fuera esencial en la vida, siendo una forma salvadora del alma humana ante este mundo hostil.

Es por ello, que el peso del arte de caracter religioso sea esencial en esta época, imágenes para ilustrar los textos de la Biblia, enseñando las buenas acciones a realizar para ser un alma salvada o las consecuencias para el alma con las malas acciones o pecados cometidos.

El Bosco, mensajero críptico.

Sin lugar a duda, uno de los autores más misteriosos que nos encontramos en esta época es Hieronymus Bosch, más conocido como El Bosco.

Nacido al norte del Ducado de Brabante a mediados del siglo XV; su obra es delicada, llena de detalles que hacen que el mensaje principal de sus obras quede oculto ante multitud de escenas crípticas.

La vida de El Bosco es un misterio, pocos datos se conocen con certeza y apenas se le atribuyen en torno a 25 o 30 obras de autoría.

El Rey Felipe II fue un enamorado de su obra, tratando de adquirir gran cantidad de obras de El Bosco que actualmente se conservan en el Museo del Prado.

El Jardin de las Delicias:

Si hay una obra emblemática de El Bosco, esa es sin duda, el triptico de El Jardín de las Delicias.

El jardin de las delicias

Se trata de un tríptico de gran tamaño en el que se cuenta, de forma lineal, la historia de la humanidad.

Así, leyendo la obra de izquierda a derecha, nos encontramos en el paraiso con la creación de Adan y Eva, en un entorno idílico con animales como unicornios, girafas, elefantes etc.

La tabla central, de mayor tamaño, representa la lujuría: un mundo terrenal dedicado al disfrute de los placeres carnales, con todos sus personajes desnudos dándose a vicios de lo más extravagantes, encontrando escenas de felaciones, introduciendo flores en el ano, masturbaciones,etc.

En esta tabla nos encontramos arquitecturas extrañas, peces que surcan los cielos y pájaros que habitan las aguas, frutas del bosque o gente cogiendo manzanas del bosque.

Por último, la tabla de la derecha nos representa el infierno, lugar donde cada humano es torturado y castigado según su pecado. En un fondo apocalíptico, lleno de humo y fuego, las escenas aparecen llenas de crudeza. Aparecen escenas vinculadas al juego, como criaturas demoniacas portando juegos de mesa, una mano atravesada por un cuchillo que tiene un dado, también escenas relacionadas con otros pecados como los excesos, con una persona vomitando sobre un pozo lleno de gente, la avaricia como una persona cagando monedas,la lujuria o la soberbia como una mujer mirándose al espejo junto a una especie de burro.

En época de El Bosco la música estaba mal vista por distraer al hombre del mensaje de la biblia, únicamente la música vocal estaba permitida. Es por ello que El Bosco representa multitud de instrumentos musicales como zanfonas, arpas, gaitas, tambores, etc., que se convierten en instrumentos de tortura donde colgar y martirizar a las personas, así por ejemplo, aparece una flauta introducida por el ano de una persona, un hombre metido dentro de un tambor fuertemente golpeado por un demonio o un hombre crucificado en un arpa. También destaca un coro de personas cantando una melodía cuya partitura aparece representada en las nalgas de un hombre desnudo y que está simbolizada con tanto detalle que se ha conseguido interpretar.

Deep Purple y la música infernal:

Este escenario infernal era con toda certeza el lugar ideal para que la banda de hard rock británica Deep Purple se camuflase en la portada de su disco homónimo publicado en junio de 1969.

Deep Purple

Este tercer album fue el último de la banda con la formación original formada por Rod Evans a la voz, Nick Samper al bajo, Ian Paice a la batería, Ritchie Blackmore a la guitarra  y John Lord al teclado.

En una portada en blanco y negro, que parece ser fue por un error de impresión pero que dota a la imagen de una atmósfera más oscura y siniestra. Los miembros de la banda aparecen entre los personajes de este infierno, formando parte del coro.

De este disco hay multitud de temas emblemáticos como Blind, o la extensa y sinfónica April, con sus 12 minutos de duración en la que la banda crea una atmosfera llena de intensidad, como una pieza de música clásica.

Poco después de la publicación de Deep Purple, la banda cambió a dos de sus miembros originales creando así una de las formaciones más icónicas con Ian Gillan a las voces, y Roger Glover al bajo. Con esta formación consolidarían su éxito con discos como Fireball de 1971, Machine Head de 1972 o el icónico Made In Japan.