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Entrevista a Sue Gere, bajista de Slavedown

Sue Gere es el bajista de los catalanes SLAVEDOWN además de productor y propietario de los estudios de grabación Hybrid Recordings situados en la provincia de Barcelona. La edición de su nuevo álbum The Enemy Inside, sus labores como productor, su relación con el desaparecido José Antonio Manzano y otros asuntos de interés son el foco principal de la interesante entrevista que podéis leer a continuación.

¿Cómo afrontáis la salida de este nuevo disco con todo lo que ha pasado este último año y medio??

Bueno… en realidad no hemos dejado que nada afectara el calendario que teníamos preparado para el álbum. Obviamente los conciertos para presentarlo son otra historia, pero el disco ha salido cuando tocaba. Sé que hay gente que ha pospuesto los lanzamientos para esperar a que pasara el follón, pero en nuestro caso suponía demasiado tiempo en el limbo. Somos como un tiburón, si paramos se acabó.
Algunos tienen la idea de que esto está sirviendo de purga y que sólo quedaremos en pie los más fuertes, lo hablaba hace poco con unos colegas. De momento las bandas tributo han desaparecido incluso de las redes, no tengo nada en contra de los tributos, a cada cual lo suyo, pero es justo señalar que los únicos que mantienen el hogar caliente son los que tienen un proyecto en el que creen a nivel artístico, no económico. Espero que el público sepa premiar ese tesón cuando llegue el momento.

Algunos tienen la idea de que esto está sirviendo de purga y que sólo quedaremos en pie los más fuertes.

La evolución en este THE ENEMY INSIDE se palpa con respecto a vuestro primer trabajo. ¿Cuál crees qué es la clave para seguir creciendo como banda y que todo funcione en una misma dirección?

En nuestro caso la evolución viene de entendernos cada vez mejor como músicos, ten en cuenta que venimos de backgrounds muy diferentes, y al mismo tiempo adaptarnos mejor a lo que pide esta banda de cada uno.
Me explico, a mi me gustan mucho, muchísimo, Kiss y Black Sabbath. Pues, cuando escribo para Slavedown, tengo que ser consciente de que Tony Iommi tiene cabida y Paul Stanley… Paul Stanley quizá no tanto (risas).

Ocho temas (4 por cada cara del álbum para los que quieran adquirir el vinilo) llenos de atmósferas y contundencia. Vuestro estilo sugiere sudor y adrenalina que en los directos sería donde se puede apreciar de verdad todo esto. ¿Cómo lleváis esto del parón hasta que la situación nos lleve a la supuesta “nueva normalidad”?

Ya que lo mencionas, me gustaría decir que toda la producción se ha diseñado para que el resultado final sea el vinilo. En mi opinión suena infinitamente mejor que el CD o el streaming, y no es un cliché, comparé los “test pressing” del disco, que nos envió la fábrica, con varias superproducciones y, mal me esté el decirlo, el nuestro las miraba de tú a tú. Ahí se disiparon todas las dudas que siempre me rondan al acabar un proyecto. Animo a cualquiera a que haga la prueba en su casa.
En cuanto a lo del parón, lo capeamos preparando el repertorio nuevo, promocionando el disco y planeando los próximos movimientos. Este disco lo queremos presentar en el máximo número de ciudades posible, somos conscientes de que con el anterior nos quedamos cortos en este sentido.

Supongo que cada miembro del grupo tendrá sus propios gustos musicales pero que el nexo en común que os une es lo que plasmáis en vuestras canciones. Si os pudieseis definir en algún estilo ¿Dónde os sentiríais más cómodos o mejor ubicados?

No sólo tenemos gustos musicales diferentes, sino que en algunos casos incluso contrapuestos. Sobre lo que preguntas también tenemos distintas opiniones y cada uno de los miembros intenta definir el grupo con una etiqueta con la que se siente cómodo, pero en mi opinión la amalgama de influencias que conforman Slavedown hace que tengamos un sonido muy personal. Lo que en otra banda podría llegar a ser un problema nosotros lo hemos convertido en fortaleza, eso sí, hay mucho curro y mucha tensión artística detrás… O lo que es lo mismo, cabreos monumentales en el local de ensayo.
Igual llamarnos Metal Rock, o Rock Metal, o algo así daría la amplitud suficiente para meternos en el cajón.

El que la banda te tenga a ti a los mandos como productor y grabando en tu estudio lo veo como una gran ventaja sobre todo por la experiencia y el currículum que tienes a tus espaldas. ¿Tienes total vía libre en cuanto a manejar todo el tema de producción y grabación o el resto de miembros de la banda aportan también sus ideas al respecto?

En realidad no trabajo de diferente manera una producción de Slavedown comparada con cualquier otra. Como productor soy muy permeable a las ideas y sugerencias de los músicos con los que trabajo. Recojo toda la información que me dan e intento aplicarla en medida de lo posible al proyecto. A veces funciona mejor, otras no tan bien y hay que recapitular… Si en una banda el batería es de la escuela de Ian Pace, con swings y “ghost notes” y me pides que en el disco suene como el Back in Black de AC/DC no va a funcionar y nos vamos a frustrar. En esos momentos necesito la confianza de la banda para hacerles sonar lo mejor posible sonando a ellos mismos, no a sus discos de cabecera.
En el caso de Slavedown no sólo me hacen todo el caso del mundo en el estudio, sino que han seguido algunas indicaciones a nivel compositivo y han adaptado su forma de tocar al sonido que buscamos. Esa es parte también de la evolución del primer disco al segundo de la que hablábamos antes, y espérate, porque el bueno será el tercero.

¿Cómo surgió entrar en LA FAMILIA REVOLUCIÓN para el tema de venta y distribución del nuevo disco?

Un amigo común nos puso en contacto con Luís, el capo del sello. Estuvimos hablando largo y tendido y nos dimos cuenta de que teníamos la misma visión, muy old school, de como debería de ser la relación entre una discográfica independiente y un grupo de Rock. En el momento en que me di cuenta de que La Familia Revolución anteponía la obra, la música, al dinero y demás aspectos del negocio ya me tenía convencido. Obviamente son una empresa y hay que cumplir los objetivos, pero son del parecer de que todo empieza teniendo el mejor producto posible, y yo lo comparto.

Como músico y bajista has girado con Warrior Soul o Black Halos entre otros. ¿Qué nos puedes contar de esas experiencias?

Sólo puedo sentir agradecimiento hacia Kory Clarke. Warrior Soul es la mejor escuela del Rock en la que hubiera podido estar… Con ellos grabé un disco, hice varias giras y me cambió por completo todos los esquemas sobre como debería funcionar una banda underground. También me enseñó muchísimo acerca de la interpretación sobre el escenario, yo creía que era bueno hasta que entré en Warrior Soul… ¡Me tuve que poner las pilas cagando leches! Los americanos tienen un enfoque del “entertainment” que aquí muy pocos tienen. Aunque sigo hablando con Kory de vez en cuando echo de menos tenerlo al lado en el escenario y tocar esos temas, pero las agendas mandan y la mía tiene que estar llena para pagar las facturas, no hay más.
Con los Halos fue una movida diferente, sólo estuve con ellos una gira y se trató de hacer unos conciertos que de otra manera no hubieran sido posibles. Fue divertido, dimos un puñado de buenos shows y despertamos a un bicho que llevaba demasiado tiempo dormido. Para mi el círculo se cerrará el día que los vea desde el público.

Volviendo a tu faceta como productor ¿Crees que el que también seas músico y no simplemente un técnico o ingeniero de sonido te ayuda a la hora de que las bandas que pasan por tus manos en esta labor empaticen más contigo?

Buena pregunta, entiendo lo que dices pero no creo que a nivel artístico los músicos lleguen a empatizar con el productor. La relación se basa más en la confianza que en la empatía. Yo soy el tipo que les va a señalar sus aciertos, pero también soy el que les va a decir en qué se equivocan y como mejorarlo. Imagínate tener que aceptar la opinión de un tío de fuera de la banda, sobre tu propia música, y ¡encima pagando tú! (risas)
En todo caso, los discos que han tenido mejores críticas en cuanto a la producción de los que han pasado por mis manos son los que he producido más a mi aire y la confianza de los músicos es imprescindible para tener ese espacio.

¿Qué grupos o bandas con los que has trabajado últimamente deberíamos activarles el radar de seguimiento?

En plan Hard Rock el nuevo disco de Gaby & Gatos Salvajes es muy bueno y estoy tocando el bajo ahí también. El nuevo de Lipstick que saldrá en breve es un cañonazo. En plan Metal están Aerial Blacked, aunque no sé cuando lanzarán el disco y ERIO, si os gusta el Metal contemporáneo echadles un oído porque son brutales. En un estilo más tranquilo, con influencias Lanegan y mucho feeling deberíais chequear Big Ivanhoe, le produje un EP hará un par de años y este año saldrá el segundo.
No sé, la verdad es que estoy muy orgulloso de todo lo que sale de mi estudio y puedo recomendar cualquiera de estos discos y quedarme tranquilo. Tengo la suerte de trabajar siempre con buenos músicos.

Hace poco se volvió a cumplir otro nefasto aniversario de la desaparición de José Antonio Manzano con el que te unía una buena amistad. ¿Cómo lo recuerdas personal y musicalmente?

En lo personal era un tío muy amable y con mucha clase, muy divertido, el cabronazo tenía mucho magnetismo y muchas historias que contar así que era habitual que en cualquier reunión de amigos acabáramos a su alrededor cerveza en mano. Una vez tuve un problema con un cantamañanas de una discográfica y tanto él como su banda se pusieron de mi lado, sin necesidad alguna, perdiendo todo el dinero que el sello planeaba invertir en ellos… Así era Manzano y de esa pasta estaba hecho.
En el aspecto artístico, uno de los mejores con los que he trabajado. Ahí está 4, el disco que le produje, para atestiguarlo. Él y Félix Barcojo formaban un tándem espectacular, Danny y Nico eran una base rítmica arrolladora, las alegrías que nos hubiera dado esta banda…
Una de las espinas que me queda clavada es que ya estábamos trabajando en los temas para su siguiente disco. José Antonio y Félix estaban escribiendo un material acojonante, muy clásico, con mucho Blues y Soul inyectado en ese Hard Rock marca de la casa, que hubiera sido la bomba.

¿Qué planes tiene Slavedown para presentarnos sus nuevas canciones y sobre todo cómo ves esta posibilidad a día de hoy?

Como te decía estamos en ello, La Familia Revolución se está encargando de negociar conciertos tanto en la península como por Europa, aunque como es normal los promotores están siendo muy prudentes y cuesta acabar de cerrar los tratos. Si todo va bien, pasado el verano nos pondremos en marcha.

Gracias por tu tiempo y si quieres dedicarle algunas palabras a los que nos siguen en Rockculture.es aquí tienes tu espacio.

Gracias a vosotros por el apoyo y a todo el que haya leído la entrevista hasta aquí por el interés.

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