Reseña: Birds In Row- Gris Klein

El trio francés, Birds in row nos ha vuelto a deleitar con un disco a la altura de lo esperado.

Como parece ser habitual hemos tenido que esperar 4 años para escuchar música nueva de la banda, ya que desde You Me & The Violence su álbum debut y We Already Lost The World su segundo disco también pasaron 6 años. La espera ha valido complemente la pena ya que la calidad y lo que nos ofrecen en cada trabajo es inigualable.

En otras ocasiones hemos comentado que a pesar de traernos un estilo que por suerte o por desgracia cada vez esta más en auge, el hardcore-melódico, siempre consiguen diferenciarse de otras bandas, pocos músicos consiguen trasmitir lo que ellos y crear un aura tan especial alrededor de todo lo que hacen.

Como ellos bien han mencionado en entrevistas anteriores sus influencias son muy variadas y no tienen miedo a experimentar, algo que convierte sus directos en una experiencia digna de presenciar al menos una vez en la vida.

En su tercer trabajo han cruzado los márgenes del screamo y han incluido nuevas influencias más cercanas al rock alternativo algo que se intuía en su anterior trabajo y que seguramente seguirán experimentando en futuros proyectos.

Como la propia banda ha mencionado en este disco han escrito las letras durante el encierro, en medio de la incertidumbre dejando salir a la luz otra epidemia que también nos ha afectado a todos en mayor o menor medida, la salud mental.

La portada de este trabajo esta creada por el guitarrista y vocalista de la banda, en ella ha querido mostrarnos el punto de vista de una persona daltónica que trata de disfrutar un ramo de coloridas flores sumida en un estado depresivo que hace que no pueda apreciarlo.

Comenzando con Water Wings, el primer adelanto de este trabajo, un tema atmosférico que crea un buen inicio estableciendo la unión de la furia de sus gritos y la belleza de la parte melódica, perfecto para adentrarnos en este disco que continua en esa línea. Y como no podría ser de otro modo durante 43 minutos nos transportan por temas repletos de pasión y fuerza por igual, sin dar una puntada fuera de lugar. Daltonians, Cathedrals o Nympheas en los que consiguen hacer que nos adentremos por completo en esa sensación de incertidumbre y agobio fruto de esta época de pandemia y guerras. 

Pero mis favoritas son sin duda, Noah, con un post-punk que va in crescendo acompañando al tema que trata, todo un grito a este sistema capitalista en donde mientras suben bienes de consumo básico como el agua o la luz y parece que la humanidad hace la vista gorda. Y Trompe L’oeilen donde nos hablan sobre la soledad de las enfermedades mentales, acompañándolo con gritos angustiados en una frenética base instrumental.

En definitiva un álbum que se va a convertir en uno de los favoritos de este año, continuando en la línea de composición de la banda y evolucionando su sonido para mostrarnos a donde se quieren encauzar.

si este mundo está enfermo, lo veremos morir de la mano en una secesión de colores

Haciéndonos reflexionar sobre la situación en la que vivimos actualmente con todas las miserias de la humanidad y lo bueno que es tener a alguien a nuestro lado cuando todo se desmorona.

Pese a que su temática sea una oda a la desesperación, este trabajo finaliza con Seccesion mostrándonos que el amor es la única salida, lo único que se les puede reprochar es que tan solo nos ofrezcan 11 temas tras 4 años, esperamos que su próximo trabajo no se haga esperar tanto tiempo.