Blood Red Throne – Imperial Congregation

 

Aún recuerdo la primera vez que escuché algo de Blood Red Throne. Había oído hablar de ellos en un blog de metal en el que uno de los usuarios recomendaba encarecidamente que escucháramos a aquélla banda de Death Metal que, según él comentaba, tan poco valorada estaba. Tenía razón. En aquélla ocasión me topé con el disco Union of Flesh and Machine, que publicaron en 2016. Quedé boquiabierta la primera vez que llegó a mis oídos.  Con Fit to Kill, publicado en 2019, pasó algo parecido. Aquello era Death Metal, sí, pero con tintes muy innovadores sin llegar a dejarse llevar por vertientes y sonidos facilones, y con una producción alucinante, un doble bombo atronador, y unas melodías que querían recordar al Black Metal en algunas ocasiones.

Efectivamente, cuál fue mi sorpresa al comprobar que el germen de la banda procedía de bandas de Black Metal noruego de renombre. Pues fue formada en 1998 por los guitarristas Daniel «Død» Olaisen (que había tocado con Satyricon) y Tchort (Satyricon, Emperor, Carpathian Forest), aunque actualmente sólo Død continúa en la banda.

La banda está integrada por:

  • Daniel «Død» Olaisen  –  Guitarra (ex-Satyricon en directo)
  • Yngve «Bolt» Christiansen  –  Voceras
  • Ivan «Meathook» Gujic  – Guitarra
  • Stian «Gunner» Gundersen  –  Bajo
  • Freddy Bolsø  –  Batería (ex-Enslaved)

En esta ocasión, de nuevo  han vuelto a lograrlo con su nuevo y flamante álbum. Con una increíble portada creación de Marcelo Vasco, este grupo Noruego nos presenta este Imperial Congregation: un redondo repleto de tralla, cambios de ritmo endiablados y puro Death Metal, con ese toque tan personal marca de la casa.

En palabras del propio Olaisen:  Esta vez hemos creado algo nuevo y fresco en nuestro sonido. Lo sentimos desde la primera canción que hicimos; esto nos llevará a un nivel completamente diferente en términos de arreglos, riffs, voces… todo. Estamos muy emocionados de compartir esto con nuestros fans y en cooperación con el mejor sello de todos los tiempos”

Y no le falta razón en absoluto. Muy nuevo, muy fresco y con una calidad inmejorable.

Un disco contestatario e insurgente, que nos anima a rebelarnos contra las normas moralistas de la sociedad autodestructiva en la que nos sumimos y a alcanzar la libertad individual sin dejarnos subyugar por creencias o normas establecidas e impuestas por la fuerza. En la inquietante imagen de la portada se puede ver a un grupo de ancianos con lo que parecen ser atuendos religiosos. Parecen estar ideando las leyes y normas que han de ser impuestas en dicha sociedad.

Muchas de nuestras letras tratan sobre nuestro escepticismo de la religión y de la humanidad en general. Ser libre o estar muerto ”, afirma Olaisen.

El disco abre a lo bestia con Imperial Congregation, título que da nombre al álbum. Nos da una muestra de lo que se nos avecina. Riffs de infarto, doble bombo aplasta-cráneos, un bajo alucinante y una voz de ultratumba que te hiela la sangre y el corazón.

Itika, el segundo corte del álbum, no se queda atrás con un doble bombo endiablado que nos transporta a los rincones más oscuros y recónditos del infierno. Como una especie de romance necrófilo, Itika hace las veces de “Canción de amor”, en esta ocasión, dedicada a un cadáver.

“In the mud

I rot so gracefully

Trying to be

The corpse that you deserve”

 

 

Continuamos con Conquered Malevolence. Como su propio nombre indica, este tema malévolo, brutal y contestatario nos insta a no quedarnos de brazos cruzados dejando  que una sociedad ciega y vacía, basada en la autocomplacencia y la obsesión por la satisfacción personal, nos controle y merme nuestra estima.

En palabras del propio Olaisen “No nos sumamos a la mentalidad de las ovejas. ¡Crea tus propias posibilidades, sé responsable de tu propia miseria o éxito!»

“Time to feed on the power

coming from our inner rage

Lies covers our perception,

can’t keep me locked, there is no cage”

 

 

Temazos como Transparent Existence, dejan patente que, sin dejar de hacer Death Metal, estos músicos pueden ofrecernos mucha variedad estilística añadiendo incluso tintes casi Thrash. Con un toque más “Groovie”,  podemos apreciar aquí una comunión entre bajo y batería perfectas creando una base rítmima bestial que nos destroza las tripas. Este tema refleja la opinión del vocalista Yngve «Bolt» Christiansen: “Cómo vas a alcanzar algo más, pero sin tener la mentalidad o la voluntad de seguir adelante, explica Olaisen.

Inferior Elegance no nos da un respiro. Aquí es donde vemos  el estilo característico de  Blood Red Throne: Death metal con base “Old-School” pero con nuevas y renovadas líneas melódicas, que lejos de endulzar el sonido, lo hacen más decadente si cabe, complementándose a la perfección con buenas dosis de tralla y una producción impecable.

Comienza diabólica y arrolladora We All Bleed, mostrando de nuevo esas influencias Death más tradicionales pero añadiendo pinceladas más novedosas. Una apisonadora que nos aplasta y destroza sin piedad. En este corte destacan las líneas de bajo de la mano de Stian «Gunner» Gundersen que hace un trabajo muy notorio, haciendo notar aquí su pericia. Melodías maliciosas y ritmos desenfrenados nos dan el toque de gracia.

Se abre paso ahora el tema 6:7, sencillo que lanzaron en septiembre de 2021, con unos riffs endiablados y un doble bombo que se queda grabado a fuego. Este tema parece destinado a convertirse en todo un himno para la banda, ya que creo que representa perfectamente su sonido. La letra profundiza en la obsesión humana por seguir doctrinas y religiones. Nos muestra un punto de vista nihilista en el que el odio es el principio transformador.

“Hate seals my deal

For me to repent

I relent my existence”

 

Impecable trabajo a la batería de la mano de Freddy Bolsø en este redondo tal y como podemos encontrarnos en temas como Consumed Illusion. Se hace notar la búsqueda de perfección de estos músicos, que una vez más, nos brindan un disco lleno de brutalidad a la par que de frescura.

Hero Antics continúa sin darnos tregua y la voz demoníaca y brutal de Yngve «Bolt» Christiansen nos envuelve por completo en oscuridad, desesperación y maldad absolutas.  Las guitarras de Daniel «Død» Olaisen y Ivan «Meathook» Gujic, a un ritmo vertiginoso, conforman el perfecto caos controlado que nos engulle sin miramientos. Sólos de guitarra y bajo nos arrastran hacia un final pesado que no muestra piedad alguna. Maravilloso combo de doble bombo y sonidos afiladísimos que nos despoja de la realidad y nos lleva a mundos lóbregos y decadentes. Una delicia.

Zarathustra comienza algo más melódica que su predecesora, siendo la guitarra la encargada de abrir el tema acompañada del increíble bajo. Cambios de ritmo, melodías diabólicas, riffs malignos y una batería desquiciada coronada por una voz bestial. Creo que este es el tema más variado y con más cambios de todo el álbum. Y creo también que se ha convertido en mi favorito.

Sin lugar a dudas este Imperial Congregation suena muy Death, cumpliendo de sobra con las exigencias de brutalidad esperadas, pero también muy fresco y novedoso. Los noruegos han sabido afinar a la perfección el sonido Death Metal, añadiéndole además una producción inmejorable y haciendo gala de unas líneas melódicas que lejos de suavizar el ambiente, otorgan profundidad, matices y una oscuridad infinita al disco.

Un trabajo muy variado, en el que ningún tema sobra y con el que es imposible aburrirse. Sólo podría catalogarlo con un calificativo: Perfecto.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here