Reseña: Busted – Half Way There (2019)

Tras diez años de silencio, el grupo británico Busted volvió a las andadas en 2015 con Night Driver, un álbum que descolocó tanto a gran parte de los fans como a la crítica que llevaba años esperándoles. Con sonidos alejados del pop-punk con los que se habían forjado, se decantaban por explorar la electrónica con un sonido cercano al synthwave parecido al estilo de Gunship, grupo con los que Charlie Simpson (guitarra y voz) ya colaboró.

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Ahora, Busted retroceden en el tiempo y desempolvan un álbum que profundiza más en sus raíces que incluso su primer disco homónimo de 2002. James Bourne advirtió a sus seguidores que este disco estaba bastante influenciado por el pop-punk al estilo de Blink 182 y realmente han sabido perfectamente dejarse inspirar sin acercase al plagio y manteniendo su espíritu.

Un canto a la nostalgia, una pequeña elegía a aquél pasado que los consagró como una futura promesa de la industria musical británica de la cual tras rechazar una oferta millonaria del propio Simon Cowell, quisieron alejarse.

El disco abre con Nineties, que fue también el primer single, la cual, con una intro al uso de cualquier boyband de inicios de los 2000, precede a la pura quintaesencia de Busted, potentes acordes melódicos, estribillos con armonías a tres voces y melodías pegadizas. Prosigue Reunion, la cual nos sorprenden los rápidos redobles y florituras de la batería, algo insólito en Busted. Aquí, con las melodías que todo fan de Busted busca, hablan de su propia reunión tras tantos años de separación y lo maravilloso que puede ser un reencuentro entre viejos amigos o más bien hermanos.

Y en la tercera pista aparece lo que nadie se esperaba; con un título que deja algo a entender What Happened To Your Band, algo se nos clava en el corazón. Esta canción compuesta por James Bourne (guitarra, piano y voz) tras la separación del grupo en 2005 es una declaración de amor incondicional a la propia banda que él había creado. Llevaba desde entonces queriendo tocarla con sus hermanos y aquí finalmente la tenemos con ese estribillo y esa letra que en directo nos va a hacer llorar (admitámoslo) como si volviéramos a tener 15 años.

Proseguimos con las baterías aceleradas en Shipwrecked in Atlantis, la cual si nos fijamos en la letra (y tras un chivatazo de Busted) es la continuación de uno de sus clásicos Air Hostess. Busted saben la fórmula para hacer canciones que levanten a cualquiera del suelo y, de momento, no queremos que dejen de hacerlo. Pero no todo podía ser perfecto, en este punto del trayecto nos encontramos con el que quizás es el peor tema del álbum, Race to Mars. Todos sabemos que a veces los grupos incluyen canciones de relleno para dar más consistencia y este sería un caso claro de canción pop con voces demasiado edulcorada y cierto toque marca de la casa.

Un disco de pop punk no termina de serlo sin una canción con guitarras acústicas para que en directo todo el público cante al unísono. Escriben a un presente donde saben que pese a todo han llegado lejos, con un acompañamiento que recuerda a Meet You There; ese espíritu creado entre guitarra y piano.

Nos volvemos a encontrar con otra canción con aroma a relleno, MIA, pero con poco más de ganas al componerla con su estructura pop y estribillos pegadizos. Por suerte en seguida siguen con Radio, que sirvió como uno de los sencillos donde la voz de Charlie Simpson nos remite a sus trabajos en solitario.

Llegamos al epicentro del disco, quizás la canción que vértebra cada canción en cuanto a temática: la nostalgia. No hace falta decir mucho sobre esta canción, espíritu Busted, el amor por los tiempos ya pasados y las siguientes horas tarareándola en la cabeza. Finalmente, el álbum cierra con It Happens donde los tres miembros se consagran al unísono, cada uno con su parte, pero formando la armonía que tanto echábamos de menos. Un Matt Willis (voz y bajo) con una voz mejor que nunca, James Bourne creando esas bases de piano que tanto le caracterizan y el crescendo a mano de Charlie Simpson.

Un disco quizás estereotipado para quien no esté acostumbrado a este grupo, pero para quienes llevamos siguiéndolos desde antes de su ruptura ha sido como volver a los brazos de nuestra madre tras muchos años separados. Y deseando estamos de que vuelvan a pisar España y disfrutar de estas canciones junto a su implacable directo.

 

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