Leyendas del Rock 2022: Sábado | Opeth y Épica ponen la guinda final al festival

Crónica Leyendas del Rock 2022 | Sábado, fin de fiesta

El sábado nos enfrentábamos a la cuarta y última jornada este Leyendas del Rock. Tras tres intensos días repletos de metal, nos levantamos con las pocas fuerzas que nos quedaban para disfrutar de más de 12 horas de música que nos dejaría más que satisfechos.

Cellar Darling – Acústico

Comenzamos la jornada bien temprano con el concierto de Cellar Darling que se presentaban a las 12 de la mañana en la Plaza Mayor de Villena. Anna Murphy y compañía actuaron ante un escaso público que fue aumentando según el paso del tiempo, algo normal teniendo en cuenta el insoportable calor que hacía que el público se agolpara en las pocas sombras que ofrecía la plaza.

Con un tímido It’s so nice to be here, se presentaba Anna Murphy ante un entregado público. El grupo presentó algunos de los temas de The Spell, su último trabajo de estudio como Death; canciones tal y como comentó cantante sobre congelarse hasta morir. Aunque también tuvieron tiempo para temas más clásicos como Water o Avalanche.

La guinda final del concierto la pusieron Landevir, quienes tomaron en escenario para interpretar junto a Anna Leyendas del Medievo, tema que el grupo compuso para las fiestas del medievo de Villena, y El espíritu del viento, tema del grupo alicantino.

Astray Valley

Tras el interesante concierto de los suizos en la Plaza Mayor, tocaba el turno de acercarse al Camping Stage para disfrutar de los catalanes Astray Valley. El grupo salió a comerse el escenario para presentar los temas de su último EP Tales of Lun.

Wig Wam

Ya dentro del recinto principal, comenzamos la jornada con Wig Wam; el grupo de glam noruego se presentaba ante el público del Leyendas tras el éxito que ha cosechado su Do Ya Wanna Taste It en la serie Peacemaker. Pero el grupo son mucho más que eso y bien que lo demostraron sobre las tablas del escenario Jesús de la Rosa.

Repasaron su discografía con temas como Non stop Rock’n Roll, Wall Street, Dare Davil Heat, Shadows of Eternity o Do Ya Wanna Taste It. Un concierto divertido en el que el grupo lo dio todo y en el que comprobamos que tienen una buena legión de seguidores en España.

Butcher Babies

Una de las sorpresas de este día, al menos para mí, fue la actuación de los americanos Butcher Babies. El grupo capitaneado por sus dos vocalistas Heidi Shepherd y Carla Harvey, dieron un magnífico concierto repleto de energía.

Sin parar de animar y de recorrer el escenario ni un segundo, tocaron temas como Monsters Ball, It’s Killin’ Time o POMONA (Shit Happens).También tuvieron tiempo para bajar al público en un par de ocasiones, con lo que sin lugar a dudas, se ganaron al respetable.

Jorge Salan

El encargado de inaugurar el Mark Reale en esta última jornada del festival era el gran Jorge Salan, uno de los guitarristas más internacionales que tenemos en España. Con su último trabajo de estudio bajo del brazo (El cielo es lodo, 2021) supo ganarse al público desde el primer momento.

El guitarrista planteó un concierto bastante variado con temas de puro rock’n roll mezclado con otros estilos como el blues. El grupo no dejó de lado el buen humor abandonando el escenario para volver ataviados de largas barbas al estilo ZZ Top, precisamente para interpretar la mítica La Grange, acabando con Salan tocando entre el público perseguido de decenas de personas grabándolo con sus teléfonos móviles.

Ensiferum

El Viking metal volvía del Leyendas para convertir el escenario Jesús de la Rosa en un circle pit sin final. Los finlandeses Ensiferum devolvieron la fiesta al festival presentando los temas de Thalassic (2020), su último trabajo de estudio.

Canciones como Rum, Women, Victory, con la que empezaron el show, Twilight Tavern, In My Sword I Trust o From Afar demostraron el cariño que tiene el público del leyendas a este grupo, llegando al culmen con Lai Lai Hei coreada por todo el Leyendas y probablemente por media Villena.

Kritter

Complicado lo tenían Kritter para luchar contra las huestes vikingas de Ensiferum, pero no se amedrentaron, incluso con el handicap de tener a su bajista lesionado. El grupo puso toda la carne en el asador y ofrecieron un magnífico concierto, muy sólido en todo momento.

Kritter Leyendas del Rock

Nos regalaron temas como The end of your life, Ashes of a life, Your sacrifice, Terror Tokio (adelanto en primicia de su nuevo trabajo) o We Die con la que terminaron su show.

Turilli/Lione Rhapsody

Volvemos al escenario Azucena para disfrutar de uno de los shows más épicos del Leyendas, el de los italianos Turilli/Lione Rhapsody que descargaron su power metal repleto de guitarras veloces y teclados heroicos como pocos. El grupo fue a lo seguro y centraron su show en los temas más conocidos de Rhapsody.

La dupla Dawn of Victory y Emerald Sword dejaron bien claro que el grupo venía al Leyendas a darlo todo y a ofrecer a su público lo que querían escuchar: temas épicos, batallas, dragones y muuucho power metal. Fabio Lione se dirigía al público con un español bastante italianizado (pero entendible), mientras que Luca Turilli se dedicaba a quemar las seis cuerdas de su guitarra con solos a la velocidad de la luz.

Holy Thunderforce, Lamento Eroico, Unholy Warcry cerraron el concierto coreadas por miles de personas.

Overkill

Que sí, que el jueves ya tuvimos una buena ración de thrash metal, pero seamos realistas, nunca es demasiado thrash y si es con Overkill, menos aún. El grupo del siempre sonriente Bobby ‘Blitz’ dio una lección de saber estar sobre las tablas desde el comienzo del show con Wrecking Crew.

El grupo mantiene un estado de forma impecable, con un cantante que llega a sus imposible agudos y unos músicos que lo arropan en todo momento, especialmente cuando tiene que abandonar el escenario para coger algo de aliento.

Temas como Rotten to the Core, In Union We Stand o la mítica Elimination fueron coreadas por el público con una energía tal que parecía que no llevásemos tres días de festival a las espaldas. La guinda la pusieron con Fuck You, la versión de The Subhumans, que convirtió el festival en una fiesta.

Opeth

Turno para una de las apuestas más arriesgadas del festival. Sin lugar a dudas, el estilo de Opeth no es un sonido al que el público más generalista del Leyendas esté acostumbrado. Un grupo de temas largos, nada de escenografía, pasajes atmosféricos, momentos tranquilos donde el rock progresivo propio de los 70 se apoderaba del show… Vamos todo bastante alejado del resto de grupos del cartel. Aún así, creo fue una apuesta ganadora ya que los suecos dieron uno de los mejores conciertos de esta edición y quizás también de las últimas cuatro o cinco.

El concierto dio comienzo con Hjärtat vet vad handen gör (Heart in Hand) de In Cauda Venenum (2019) su último trabajo de estudio. Ocho minutos de cambios de ritmo incesantes, en los que Mikael Åkerfeldt y compañía presentaban su propuesta ante un público que se dividía entre la entre la admiración y la curiosidad.

No cabe duda de que hubo una parte del público que no terminaba de conectar con la propuesta de Opeth y que utilizaron ese tiempo para cenar o descansar,  pero los que sí que lo hicieron, conocieran previamente al grupo o no, disfrutaron de un show magistral.

Tras la magnífica Ghost of Perdition, Åkerfeldt se dirigió al público para presentarse: Somos Opeth y hemos venido a tocar canciones, que es lo que hacemos, nada más. Y es que esa es la propuesta del grupo, solo un telón de fondo de color negro con el logo del grupo en blanco destacaba sobre el escenario, esa es toda su puesta en escena, bueno, eso y un buen puñado de canciones magistrales que hacen que no necesiten mucho más para poner los pelos de gallina.

El grupo nos hizo un repaso de sus últimos trabajos con temas como The Devil’s Orchard, The Drapery Falls o In My Time of Need. En la parte musical Opeth fueron una auténtica apisonadora con unos músicos que clavaron todas y cada una de las notas que tocaban (y no fueron pocas precisamente). Mientras que en la parte vocal, nos encontramos con un Mikael Åkerfeldt soberbio tanto en las partes más melódicas como en los guturales. En la parte técnica, podemos estar hablando del concierto que mejor sonido tuvo de todo el festival.

Llegando casi al final del show, el cantante abandona el escenario para dejar el protagonismo a Martin Méndez, que daba comienzo a Sorceress con su reconocible ritmo de bajo. Tras ella, el público comienza a corear el mítico «Miguelito» a lo que el cantante responde con un Debería cambiar mi nombre legal a Miguelito, Migueleto Åkerfeldt, aunque no se si a mis hijas les haría mucha gracia.

Los casi 14 minutos de la parte cuellos Deliverance ponen la guinda a un concierto que pasará a la historia del festival por calidad y por romper con los sonidos más clásicos que se suelen escuchar en el festival. Sólo me queda dar las gracias al Leyendas por esta apuesta.

Épica

En contraposición con la sobriedad de Opeth, nos encontramos con la espectacularidad de los neerlandeses Épica. Dos grandes serpientes que no dejaban de escupir fuero y humo presidian cada uno de los lados del escenario, y una imponente escenografía daban la bienvenida a Simone Simons y compañía.

El grupo comenzó con Abyss of Time – Countdown to Singularity (Omega, 2021) con un Jesús de la Rosa a reventar y totalmente entregado. El juego de voces de Simone y Mark Jansen dio mucho juego a lo largo del concierto, así como el incesante fuego que no paraba de emanar de las enormes serpientes.

Temas como The Skeleton Key, Sancta Terra, Code of Life o Consign to Oblivion con la que terminaron, y sobre todo, la respuesta del público, dejaron claro que la apuesta de Épica como cabeza de cartel fue un total acierto.

Venom Inc.

Mientras que Épica quemaba uno de los escenarios principales, Venom Inc. hacía lo propio en el Mark Reale, pero sin necesidad de fuego. Aquí la media de edad era bastante superior a la de los espectadores de los neerlandeses, esperando en gran medida escuchar temas clásicos como la mítica Black Metal que abrió el concierto.

El trío mostró una puesta en sencilla, pero muy sólida con la que conectaron enseguida con un abarrotado Mark Reale. Temas como Warhead o Countess Bathory y una gran interpretación tanto musical como vocal, hicieron que se convirtieran en uno de los mejores conciertos de esta edición.

Angelus Apatrida

Los de Albacete se presentaban en Villena consagrados como una de las bandas españolas más internacionales de los últimos años y cualquiera que disfrute de su directo, puede entender el por qué. Un grupo que, si siguen así, dentro de unos años estarán en el podio de grupos como Kreator, Testament o Overkill.

Bleed the Crown e Indoctrinate de su último trabajo de estudio (Angelus Apatrida, 2021) dieron comienzo un concierto en el Guillermo Izquierdo y los suyos quisieron dejar claro que su propuesta estaba a la altura del resto de grupos de thrash que había actuado en el festival.

Temas como Give ‘Em War, Of Men and Tyrants, Serpents on Parade o el ya clásico You Are Next dejaron claro que Angelus Apatrida están al nivel de los grandes nombres del thrash a nivel internacional.

Cellar Darling

Tras su actuación en la Plaza Mayor, volvemos a encontrarnos con Cellar Darling, esta vez en el escenario Mark Reale. En un formato en el que, sin lugar a dudas, el grupo se sentía más cómodo, volvieron a interpretar algunos temas como Death o The Spell, esta vez en formato eléctrico; así como otros como Freeze o Dance.